Tengo tres post-it pegados en la pared: uno verde con la palabra ABRAZO, uno naranja con la metáfora DISPARO y otro rosa que dice NADA. El naranja está que se sale, como el prisionero eterno que cuenta los días de cinco en cinco en forma de palitos para salir de la cárcel. El verde apenas está en blanco, por detrás del rosa.
Me queda trabajo por delante, y ya que nadie lo está haciendo ni lo hará por mí, prefiero cubrirme las espaldas y llegar a buen puerto de mi mano. Voy mentalizándome, preparándome, concienciándome... y para eso necesito no sentir el más mínimo rencor. Nada de rabia, de reproches, nada de ataques. Que sea sincero y limpio. Que sólo queden restos de un dolor que se haga trizas. Que sea yo, que seas tú. Que nos escuchemos y nos respetemos, que nos queramos una vez más.
Que tras cerrar la puerta añada un palito al post-it ABRAZO, y después sepa tirarlos a la basura con una sonrisa. Que sea un final casi feliz.
Me voy un rato. No sé cuánto tardaré en volver, pero necesito escaparme unos minutos de aquí. Sin post-it en la pared, sin DISPAROS y sin NADA. Y salir de la cárcel, ser libre en cuerpo y alma, por fin.
Hasta pronto.
viernes 25 de febrero de 2011
YA SI ESO NOS VEMOS
Publicado por
Nuuk
en
14:25
15
críticas fundadas
viernes 4 de febrero de 2011
HASTA LOS COJONES
Estoy muy cabreada. Y no tengo el horno ni para bollos ni para tonterías.
Estoy harta de la gente que pasa por la vida pisando fuerte, más bien machacando y luego se marcha de rositas como si nada. Atrás dejan los malos tiempos como quien oye llover. Retoman su camino, piden un par de disculpas y se marchan por la puerta de atrás, eso sí, dando por saco. Y desaparecen de la faz de la tierra. Después de un tiempo vuelven para irse y para volver a volver. Y así, sucesivamente. Reconocen sus errores pero los siguen cometiendo. Desarrollan estrategias de retención, de manipulación, inconsciente o no, te llevan a su terreno y consiguen que caigas una y otra vez. Y yo caigo, no por lo que pudo haber o se pudo sentir, no por revivir ni remover el pasado, sino por lealtad, por ser fiel a un cariño que no se rompe porque sí, que no anda entre arenas movedizas ni se abate a tiros, que no se parte en pedazos que se reparten entre mil. Porque puedo ser cualquier cosa menos infiel a lo que siento.
Y es que la vida no deja de sorprenderme. A continuación reproduzco parte de un mail que no hace mucho aterrizó en mi correo. Hasta ahora no le había prestado mucha atención, pero es que hoy estoy sensible, y eso me hace estar doblemente cabreada. Y me jode.
"Te necesito aquí. Sé que ahora no es el momento, puede que más adelante. Me apetece estar contigo, tú y yo, porque me faltas. Hoy te abrazaría toda la noche, te lloraría hasta que vaciarme. Eres la única persona en la que puedo confiar y sé que no es recíproco. Me lo he ganado a pulso. Siempre he sido una egoísta contigo, me he comportado como una perra y no merezco nada de ti. No me siento nada orgullosa. Pero ahora, lo único que quiero es que me digas que me quieres y ya está, porque esta noche te necesito más que nunca, aunque tenga la mala costumbre de pagarlo todo contigo. Tengo cosas no muy buenas, pero otras no tan malas. Lo único que sé es que no puedo estar sin ti (¿y tú sin mí?). Siempre estaremos juntas. ¿De qué modo? No lo sé, pero te quiero, y no como una amiga. Hay algo mágico y especial entre las dos, o yo quiero pensar eso. Nos hemos hecho mayores juntas, hemos hablado días enteros sin parar, nos hemos dicho todo sin decir nada. Hemos llorado, nos hemos reído, hemos cantado, hemos soñado, viajado... ¿qué nos queda por hacer? Nunca he tenido una relación tan intensa, nunca nadie me sacó tanto de quicio. Es paradójico... a veces te mataría, pero sé que no puedo estar sin ti y eres la única persona en el mundo que sabe perfectamente cómo estoy sin saber nada de mí en meses. Quiero volver atrás y no puedo. Me he reído tanto contigo, me he sentido siempre tan bien, me enseñas tantas cosas, es un amor tan sincero, no puedo explicarlo, no es algo tangible. ¿Sabes lo que no hemos hecho nunca? Ir a bañarnos de noche a la playa... No quiero que te alejes de mí, pase lo que pase no te vayas. Soy muy idiota a veces, soy una egoísta, no sé por qué me pasa eso contigo. Te siento mía, es como si fueras una parte de mí. Eres lo mejor que tengo y me jode, me jode no estar a tu altura. Tengo rabia hacia mí misma, no es hacia ti, es como haber dejado la luna cuando iba a tenerla o quemar un número de lotería premiado. Huí de ti, me han hecho mucho daño y no soporto la derrota y por eso me alejo. Me alejo pero te aseguro que mis besos eran de verdad y quiero pensar que tú sentías lo mismo. Soy una cagona que siente demasiado, me secuestras y me llevas a otro mundo para después salir corriendo. Puede que se olviden los detalles pero quedan las sensaciones. ¿No te parece bonito? Es como otra etapa, es mucho más intenso. ¿Crees que las parejas se llevan tan bien como nosotras? ¿Qué es lo que nos diferencia de una pareja? Sí, que no nos vemos, pero son mis circunstancias. Lo nuestro es aparte. Anda, abrázame... sonrío, parece que te siento, por eso no puedo dejar de pensarte, porque estás aquí... ¿acaso eres Dios? Eres Dios. Contigo soy yo misma y si me aguantas siendo yo es porque me quieres bien. Nadie me conoce mejor que tú y aún así me quieres. Es curioso, puedo ser encantadora, la hija maravillosa, la amiga que siempre está, pero contigo soy lo peor. Y me soportas. No sé cómo lo haces, y te pongo a prueba, y sigues. Y me comporto como una cría y lo aguantas, y me escuchas, y me meces con tus palabras, y me haces reír, y me obligas a tomarme en serio. Quiero teletransportarme allá donde estés, ¿cuánto vale? No tiene precio. Dime que no nos separaremos. No sé de qué manera agradecerte todos estos años..."
Bonito y tal, ¿no? Pues a mí no hace sino enfurecerme. Porque ¿quién se hace cargo de mi dolor? ¿quién me aguanta a mí? ¿quién me escucha y está ahí? ¿quién se acerca siquiera para preguntar hola qué tal, cómo te va la vida? Porque ellas, las que me arrasan y me dejan en pelotas tienen todo el derecho del mundo a aparecer cuando les entran los bajones y a desaparecer cuando le vienen los subidones. Pero, ¿qué hay de mis noches en vela, de mi rabia contenida, de no poder marcar un número de teléfono a cualquier hora? ¿Qué hay de mis lágrimas, de mi dolor, de tener que desahogarme con la almohada?
No quiero que me regalen los oídos cada tanto, no necesito dosis de palabras bonitas, ni agradecimientos ni confesiones de madrugada. No quiero otorgar derechos a cambio de no tener yo ninguno. No quiero excusas, desencuentros, verdades y mentiras a medias y sobre todo, no quiero promesas que no valen nada. Y nada significa NADA.
Hoy he terminado hasta los cojones de mis ex NADA. Y eso duele, cómo duele.
Todo bien, gracias.
Publicado por
Nuuk
en
02:52
10
críticas fundadas
lunes 31 de enero de 2011
SEMANA DE NOMINACIONES Y EXPULSIÓN
Comienza mi primera semana de exámenes. Nervios, náuseas, dolores de cabeza y muuuuchas horas hincando codos. La otra vez, cuando se suponía que estudiaba oficialmente y en serio, no me concentraba tanto y estudiar era una pesadilla. Ahora es mi afición, y por qué no, mi refugio. Cómo cambian las películas. Del drama a la comedia y de la realidad a la ciencia ficción, o viceversa. Faltan algunas neuronas pero sobran ganas, así que a por todas.
Sigo sin poder descansar bien, y es que los sueños me están matando. Hoy me he despertado hablando sola con una amiga (¿se puede hablar sola con alguien?) a la que le trataba de explicar que se estaba equivocando en su decisión. Que nadie me pregunte cuál era la dichosa decisión porque eso quedó en la fase de sueño anterior, en el inconsciente. Un rato antes, me encontraba en un bar lleno de frikis famosos. Digamos que el bareto en cuestión estaba en una isla rodeada de agua (vale, si no, no sería una isla), pero es que la isla era de 5X5 metros más ó menos, vamos, que salías del antro y te caías al mar directamente. Yo iba con un grupo de gente pero se largaron al ver tal panorama frikil. No me consta que cogieran el barco o un helicóptero, así que deduzco que se fueron nadando rumbo a tierra firme. Yo, como buena friki, me quedé dando una vuelta por allí y me crucé con Mila Ximénez, que no paraba de fumar y llorar desconsoladamente. Intenté acercarme a ella varias veces pero cada vez que lo hacía me pegaba cuatro berridos y me decía que ella no era una alcohólica, que la dejara en paz. Después de varias horas matando el tiempo con otros frikis del lugar me iba ya para casa cuando me volví a encontrar a Mila dormitando en un coche boca arriba, con las piernas abiertas y un cigarro en la boca. Pareció entonces que estaba más receptiva y, despacio, suavemente, le dije que no se preocupara, que yo para solidarizarme con ella me había apuntando al grupo de Facebook "Yo también bebo en soledad como Mila Ximénez". De repente, yo creo que de pura emoción, se me echó a llorar y se pasó toda la noche contándome su vida en verso. Creo que a partir de este acontecimiento miraré a Mila con otros ojos.
En realidad lo único que quería decir esta noche es que me parece indignante que la Pili Moreno siga presentando Operación Triunfo. Es penosa y payasa (aunque las hay más payasas), está forzada, no se entera de la misa la mitad y la caga cada tres por cuatro. Que hasta me parece fea y todo (y eso que casi todas las niñas de ojos claros me pierden). Le di un voto de confianza pero me ha traicionado y soy la primera que la nominaría para que abandonara la academia. Aunque, en honor a la verdad, he de decir que sus lágrimas al final del programa me han enternecido, aunque más que entristecerse por la incuestionable salida de Charlie Goku, creo que lloraba por su enemistad con la buenorra y siesa Noemí Galera, quien más de una vez la ha dejado en evidencia. Me ha encantado la última cuando Pili le preguntaba: Noemí, ¿tú con quién quieres hablar? y le suelta la otra tó maja: Yo ahora no quiero hablar con nadie, Fernando quiere hablar con Álex. Eso es amor, y lo demás son tonterías. Ah, y que viva Coraluna, aunque cante como el culo y tenga un nombre artístico tan sumamente hortera.
En fin, que como me ponga a acribillar a todos los habidos y por haber, no dejo títere con cabeza, así que mejor... lo dejamos por hoy. Menos mal que tenemos a la filipina, que aunque tonta sea un rato, al menos nos da buenas vistas.
Y para compensar el estropicio que el par de dos, Profidén y Goku, ha hecho de la cutre versión española de una canción tan maravillosa, he aquí el documento audiovisual original, de lo poquito que me puede emocionar a estas alturas de la vida.
Salud, suerte y a coger el toro por los cuernos.
Por cierto, esta canción forma parte de la B.S.O. de la película Closer, otra gran historia de mil historias, pero ya si eso hablamos de ella otro día.
Publicado por
Nuuk
en
04:33
6
críticas fundadas
jueves 27 de enero de 2011
EN OCASIONES VEO MUERTOS
Sueño raro últimamente. Raro no, rarísimo. Debo tener una mezcla de mil historias en el inconsciente que salen cuando duermo, pero que las vivo como si fueran reales. No hay noche que no me despierte hablando sola, a veces susurrando, otras como dando un mitin, otras alterada con taquicardia incluída. De un tiempo a esta parte los días pasan demasiado rápido y no hay tiempo ni para respirar, porque ni dormida respiro tranquila.
Anoche, por ejemplo, soñé que estaba en una especie de Gran Hermano surrealista. No había buenorras ni siliconadas, ni chulitos prepotentes ni tripolares. Por no haber no había ni súper, ni confe ni jacuzzi. Vamos, un timo. La casa era la residencia donde pasé mis años locos de universidad. Pero ni siquiera estaban mis compañeras de pasillo o biblioteca. Era gente dispersa, sólo logré identificar a mi hermano (perdón??). Sí recuerdo perfectamente a tres de los concursantes: dos chicos y una chica. Eran terroristas que habían sacado de la cárcel sólo para que vinieran al programa. Iban armados. No veas qué divertido. Recuerdo al etarra "bueno", con el que se podía hablar tranquilamente, la etarra "guiri" (era rubia con ojos claros, súper dulce, a saber de dónde salió la pava) y el etarra malo malísimo, el que intimidaba y nos tenía a todos acojonados. Se me vienen a la cabeza escenas sueltas, pero la que más me marcó fue cuando el etarra malo malísimo se acercó a mí, me puso la pistola en la sien y disparó. Creí morir, nunca mejor dicho, pero por suerte el arma se encasquilló y el tiro le salió por la culata (no en el sentido literal, desgraciadamente). Me recuerdo sudando como cuarenta pollos juntos e intentando escapar, pero sabía que si salía corriendo le daría tiempo a desbloquear la pistola y volver a disparar. De repente apareció mi hermano, al que ya habían expulsado de la casa no sé cuándo ni por qué, me cogió del brazo y me sacó por una salida secreta. Cuando salimos al exterior yo estaba histérica, llorando y tirándome de los pelos pero nada más pisar la calle sentí una paz inmensa. A lo lejos se acercaba toooooda mi familia feliz y contenta (perdón??), que venían a buscarme tan tranquilos, como los que vienen a recogerme al cole a las cinco de la tarde con el bocata de nocilla en la mano.
Sobra decir que me desperté sudando y con el corazón a cien mil por hora. No veas tú el puñetero experimento sociológico, me cago en la Milá y en sus gilipolleces.
Resulta que después de mi experiencia en la casa de Gran Hermano yo era monitora deportiva. Daba clases de tenis, pádel, bádminton (perdón??) a yogurines buenorras con falditas cortas. Al menos así se compensaba el sueño... hasta que una de mis pupilas me dijo que me había crecido el culo (perdón?? Pero esta niñata es imbécil o es imbécil??) y me cabreé tanto que tiré la raqueta al suelo y me di la vuelta, dejándola tirada sin sus clases. En la otra pista me esperaba otra de mis aprendices, y me la veo en mitad de la cancha durmiendo la mona sin que fuera posible despertarla.
Yo creo que el etarra malo malísimo se escapó de la casa de GH y se encontró con la yogurina buenorra... el final de la historia ya os lo podréis imaginar...
Los sueños raros me persiguen en las últimas semanas. Debe ser el ritmo frenético que llevo, el estrés acumulado, las ganas de tirarme en el sofá más de un día seguido. Demasiada información, demasiada gente, demasiado ir y venir, demasiado uso de todos los sentidos al mismo tiempo. Supongo que cuando venga la calma no tendré tanto encontronazo nocturno.
O eso o que voy a tener que empezar a ir a un psicoanalista pero ya (perdón??).
Publicado por
Nuuk
en
00:34
10
críticas fundadas
jueves 20 de enero de 2011
SI ME OLVIDAS
La tormenta nunca avisa. Es así de cruel, de impaciente. Es brusca, no tiene piedad. No se puede ver el sol sin antes soportar los días de lluvia. A veces se lleva bien, otras no tan bien. ¿Cómo estás? - me preguntan. A ratos - contesto siempre. Porque ya no piso el cielo o el infierno, pero sí rozo las cenizas aunque a veces despego hasta tocar las nubes. Pero quedan los días grises, que son peores que los negros cuando todo va medio bien.
Apenas respiro, se me agota el oxígeno. Demasiado estrés, trabajo, exámenes, desilusiones. Se supone que no tendría que tener tiempo para pensar, pero siempre lo encuentro entre apuntes, en el metro o en la cama antes de enfrentarme al insomnio. Esta noche no pinta bien, dos madrugadas seguidas llorando no cabía en mis planes. Me apago al ver que se apaga. No puedo hacer nada, si no depende de mí, tengo que dejar que el tiempo ponga las cosas en su sitio.
¿Dónde quedo después de la partida? ¿Qué queda? Tanto esfuerzo para echarlo todo a perder. Se va, se me va, y esta vez sí que parece la definitiva. Porque ya no la siento, ya no me hace reír, ya no me mira ni me habla, ya no se estremece, ya no se acerca ni me pide abrazos. Sé que se va y tratar de retenerla será darme contra un muro que nunca conseguí atravesar. Media vuelta y volver a empezar. Y no lo asumo.
Asumo su vida, sí, pero no asumo que ya no me quiera, que ya no quiera sentirme, que ya no quiera verme, que me olvide, porque sé que me está olvidando... que se quiera marchar para encontrar su verdad, y sentirse libre y limpia, y poder dormir por las noches tranquila, en paz.
Cuántas noches, sin embargo, me quedarán a mí para no tropezarme con los fantasmas del recuerdo...
Porque si me olvidas... vivirás tranquila.
Te regalo un nuevo camino, te doy vía libre.
Publicado por
Nuuk
en
02:00
9
críticas fundadas
domingo 9 de enero de 2011
PERDÓN POR LAS ROSAS QUE NO RECIBISTE
Hoy me acordé de esa mirada cruzada que apenas duró dos segundos. El nudo en el estómago, mi silencio para que no notaras mi voz quebrada, el primer síntoma. Estábamos en aquel patio sin poder parar de reírnos, como si nos conociéramos de toda la vida, en plan reencuentro, celebrando el volver a vernos. Recordé aquella despedida rápida, ya echándote de menos, preguntándome cuándo sería la siguiente vez que te vería, si es que te vería. No pasó mucho tiempo hasta que volvimos a celebrar entre besos interminables y cervezas todo lo pendiente, como si se nos fuera la vida en ello.
Después de tanto tiempo, lo confieso, he pecado de ira, pecado capital. Me faltó tacto y vomité palabras sin pensar en tu reacción ni en el daño que podía hacerte. No me preocupé lo más mínimo de pensar en ti, en cómo te sentirías tras escucharme. Estaba muerta de dolor, dolor que pudo convertirse en un rencor pasajero que acabó fulminándote. Mi estrategia siempre consistió en protegerme sin atacarte, pero esta vez me equivoqué y te la metí sin piedad, no como venganza sino como respuesta a mi estado de desesperación. No fue premeditado, simplemente me dejé llevar y te escupí a la cara, te eché la mierda encima, la mierda que llevaba dentro y que hasta entonces no había podido sacar. Fue algo instintivo, te aseguro que no hubo ensañamiento ni ánimo de herirte, pero no pude controlar mi bloqueo y no me preocupé de las consecuencias. No tiré a dar, no apunté a matar. Disparé sin pensar si podrías esquivar mis balas o no. Disparé porque necesitaba disparar, porque el cuerpo me lo pedía a gritos y no pude acallar sus súplicas, Perdí el control, apareció la rabia y no dudé en apretar el gatillo, me salió sin más, sin poder ni querer evitarlo, porque callándome me hubiera explotado el corazón y la razón y no, no estaba dispuesta.
Perdona si pensé sólo en mí. Si en esos momentos me importaste una mierda. Si no supe amarrar el dolor. Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos. Soy imperfecta hasta reventar. Soy tan humana que me harto de cometer errores, pero éste fue grande. Lo siento.
No pienso nada de lo que te dije, no hubiera perdido un segundo de mi vida en dedicártelo si no creyera que eres lo que jamás dejé de creer. Nunca cambié el concepto de ti, a pesar de haberte odiado. Si me mantuve a tu lado no fue por enganche emocional sino porque me enamoraste así, con tus cosas buenas y tus cositas regulares. Me atrajo no sólo tu manera de ser sino tu corazón, y si hay algo que no puedo poner en duda es tu deseo de querer hacer bien las cosas. Te he defendido siempre a capa y espada llevando la contraria a parte de un público que te hubiera echado a los leones, te he comprendido y justificado, he hablado maravillas de ti a pesar de las rarezas de la vida. Jamás te he criticado o lapidado. Porque estoy orgullosa de haberte conocido, de haber crecido y aprendido contigo, porque eres buena gente y sé que el dolor que me hayas podido causar nunca fue intencionado. Si supieras el concepto que sigo teniendo de ti, con tanta tempestad a nuestras espaldas, no te lo creerías.
Pero la vida es jodida y estoy hasta los cojones de salir perdiendo. La situación es adversa y no quiero confundir la angustia que me provoca todo esto con la que tú puedas causarme. Creo en ti y mi confianza es tuya, sé perfectamente quién eres, por qué haces las cosas y por qué pasan las cosas. Conozco tu esencia. Pero tengo límites, tengo momentos, tengo bajones, tengo inseguridades, tengo lagunas, bloqueos y mierdas en la cabeza y reconozco que en esta ocasión se me ha ido de las manos.
Sé que tu alma no es negra. Tu confusión me ha confundido, tu indiferencia me ha enfurecido, tus actos me han rebelado. Pero sé que no es la manera, que hay que moderarse cuando uno está jodido, que hay que expresarse pero sin atacar. Porque no, aunque se me hinche la vena cuarenta mil veces, no quiero que dejes de pensar en todo lo que te he querido. Tal vez por eso no pueda... no pueda quedarme en blanco y hacer como si no pasara nada, y caer en el error de reprocharte tus fallos sin valorar tus aciertos. Tal vez he hecho demasiado hincapié en tus despistes, en echarte en cara lo que nunca prometiste. Tal vez deba cuidar mi lenguaje inapropiado y agachar la cabeza, y pedirte perdón.
Puede que vengan otros calentones, otros vacíos y otros arrebatos, pero también seguirá latente todo lo que siempre nos ha unido, y es lo único que quiero y me importa mantener.
Pero por favor... no te decepciones. Sabes quién soy, sé que lo sabes, aunque ahora no puedas verlo. Ha sido injusto, como tantas cosas, ¿acaso algo ha sido justo? Acuérdate de todo, también de lo bueno. Tómate tu tiempo, tienes todo el del mundo. Luego si te apetece pásate por casa, recoge tus regalos y déjame que te dé un abrazo tan grande como tú.
Supongo que mi reacción desproporcionada ha sido la manera más burda, absurda y patética de decirte que te quiero.
Anoche soñé contigo. Volvíamos a vernos después de no sé cuánto tiempo. Y de nuevo esas miradas cruzadas, esa tensión, la complicidad infinita, las miles de risas y, entre música y cervezas, los jueguecitos por debajo de la mesa, el tocarnos sutilmente hasta quemarnos, los besos recuperados, el nudo en el estómago, las palabras, la pasión. La continuación de aquella inolvidable primera noche.
Publicado por
Nuuk
en
15:11
18
críticas fundadas
martes 4 de enero de 2011
2011 SERÁ MI AÑO (como siempre, claro)
Me decía una amiga que el otro día leyó un post aterrador, el de las Navimierdas. ¿Aterrador? - le contesté. Aterradora la cara de la ignorante y cortita de la otra si se enterara de algunas cosillas la mar de interesantes. ¿Es un delito la tentación? ¿Es pecado? La tentación de cruzar once o doce calles y plantarte en la puerta de su casa, tocar el timbre y anunciar la buena nueva cual arcángel Gabriel a María...
Cuando una es La Tercera y sufre, y sufre a rabiar, más de una vez se plantea cagarla y destrozar no una vida ni dos, sino tres. ¿Son instantes de ira? ¿Ladridos sin llegar a morder? Uno no se cansa de ser bueno, pero sí de ser gilipollas. Si todos tenemos la potencial capacidad de matar en un estado de enajenación mental transitoria, no debe ser difícil traicionar a alguien en un momento de calentón. Que se nos vaya la cabeza y la lengua. Que el dolor se haga odio y arrase con todo a su paso. Esa especie de locura fugaz que aparece y se va, que reaparece y se queda.
Estas últimas semanas se han teñido de desorden. En tooooodo este tiempo atrás con ella he podido sentirme mal por una situación complicada y difícil de llevar, pero jamás pude reprocharle nada. Al fin y al cabo, las dos éramos adultas y lo consentíamos. Sin embargo, parece que ahora se le hubiera cruzado un cable. Ha perdido las formas y hasta su voz suena diferente. Es muy consciente de su actitud, de sus faltas de respeto y de sus humillaciones. Grita y calla. Escupe veneno y pide perdón. Se vuelve loca y desaparece. He intentado ayudarla, estar a su lado, entenderla y meterme en su ser, pero una tampoco es la buena samaritana que la sacia siempre con dulzura y comprensión, y me empieza a aflorar esa frustración, esa rabia, ese qué coño está pasando aquí y ese vete a tomar por culo, imbécil.
Debo reconocer (y cada vez me cuesta más reconocer) que tengo una angustia permanente en el estómago. Que sabe que estoy mal y se larga sin piedad. Que se le cae la cara de vergüenza o es que ya no tiene vergüenza. Que le digo lo que pienso de sus actos y encima se me pone chula. Que no sabe agachar la cabeza y ser humilde. Que no queda nada de la niña que conocí. Que no tiene los cojones de venir a buscarme para mirarme a los ojos y confesarse conmigo. Que viene corriendo cuando le conviene, que sale corriendo cuando quiere.
Sabe que prefiero no saber nada que estar mal con ella. Pero se esfumó de la faz de la tierra. Se esfumó previa discusión de las que hacen época. Se esfumó como los cobardes, sin conversaciones razonables y por la puerta de atrás. Con su último cruce de cables y mis últimos reproches.
Estoy hasta los cojones de que todo el mundo me diga que 2011 será mi año. Esta vez yo también lo digo, la verdad, pero con grandes reservas. De momento estoy deseando que se acaben ya estas Navimierdas y que, después de lo bien que me he portado este año y de todas las inclemencias que he tenido que aguantar, los Reyes Magos tengan el detalle de regalarme, al menos, un año de TRANQUILIDAD. No pido más.
Y de paso, feliz 2011 y tranquilidad para todos.
Publicado por
Nuuk
en
01:08
12
críticas fundadas
miércoles 22 de diciembre de 2010
Y TÚ, ¿CABES POR LA PUERTA ó ERES MÁS DE POSTRE?
Ha caído en mis manos un artículo, así por casualidad, sobre la infidelidad. Es raro porque, ahora que me doy cuenta, nunca o casi nunca he escrito nada sobre este tema, máxime cuando es algo que me persigue y está muy presente en mi día a día. Y no precisamente por mi papel de infiel, sino por ser, sin ninguna duda, la Cornuda y la Tercera en Discordia de España y parte del extranjero.
Paso a exponer las causas que señala el dichoso artículo de por qué somos infieles:
- La infancia: la manera en cómo se vivió en la infancia determina las formas de conducta de la familia y la persona en la edad adulta. Por lo tanto, una persona que de niño fue desatendido, extremadamente sobreprotegido, inseguro, proveniente de una familia disfuncional o donde no hay promoción de valores y principios, es más probable que cuando se haga mayor sea infiel a su pareja.
- Vacío: la soledad, el aislamiento, desesperanza o una depresión sin explicación provocan inestabilidad en las parejas. Cuando aparece ese sentimiento de vacío en una de las partes, la persona tiende a seguir buscando a su "pareja ideal" y, aunque no sabe lo que realmente quiere, es infiel.
- Nos sentimos devaluados: una vez que ha pasado la etapa de enamoramiento en la pareja, ésta se enfrenta a la realidad, olvidando a aquella persona que tanto se idealizaba. Ahora sus conductas ya no son placenteras en la convivencia, por lo que se defraudan las expectativas. Por otro lado, hay un abandono mutuo en la pareja, centrándose cada uno en sus objetivos personales y no en los de ambos, así que si aparece otra persona que los haga sentir más valorados, se elige inconscientemente como nuevo compañero.
- La monotonía: Cuando se produce un distanciamiento y nos empezamos a sentir encadenados a pasar el resto de nuestros días en una relación que ha perdido su encanto, cuando se ha perdido la ilusión por innovar y nuestra pareja presta más atención a su rutina diaria que a alimentar la pasión, la opción de tener una aventura que nos saque del aburrimiento y nos aporte encanto, misterio, novedad y riesgo de los que carece nuestra relación, se hace cada vez más atractiva.
- Una vida sexual deficiente: El sexo es un elemento esencial en la pareja y si éste es defectuoso, quien se siente insatisfecho tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja. Si a pesar de sentir un gran amor por la pareja, en la cama no encontramos nada excitante, nos "vengamos" teniendo relaciones sexuales con otra persona.
- Dependencia emocional de los padres: Si nuestra pareja no es emocionalmente independiente de sus padres y no establece límites respecto a ellos, esta conducta infantil nos hace sentir sin su apoyo, y nuestra necesidad insatisfecha de ser escuchados y atendidos nos impulsa a buscar una nueva relación.
- Buscamos nuevas sensaciones: Si se acaba la seducción del enamoramiento y se vive en el hastío de una relación, hay quienes necesitan seguir satisfaciendo su necesidad de seguir enamorados. La curiosidad de experimentar el sexo con otras personas y de vivir la aventura es un fuerte motor para buscar un affair. Una vez que la pasión y el enamoramiento inicial dan paso a la rutina, se despierta en muchas personas la necesidad de seguir experimentando la adrenalina del principio y, por ello, la buscan en terceras personas.
- Idealizamos a la pareja: Para continuar idealizando a nuestra pareja, muchas veces elegimos como amante a una persona totalmente opuesta. Hay quienes llevan a cabo todas sus fantasías sexuales con el amante y no con la pareja para sentir que la siguen manteniendo en el concepto de "decente".
- La pareja lo permite: Se dan casos en que la pareja está de acuerdo en que tengamos otras relaciones, porque es consciente de que necesitamos satisfacer las deficiencias que existen en nuestra propia relación.
- Sentimos amenazada nuestra libertad: Cuando la pareja es asfixiante o nos da pavor perder nuestra independencia y quedar atrapados en una relación, intentamos sentirnos libres cometiendo actos de infidelidad.
- Alarde de poder: Por haber obtenido poder, dinero y una posición social, hay quienes sienten que se han ganado el derecho a tener un mayor potencial sexual con el sexo opuesto.
- Crisis de autoestima: Tras una infidelidad siempre hay un componente de inseguridad, de necesidad de reafirmar tu poder de seducción a través de otra persona. Necesitas volver a sentirte importante y piensas que un hombre sabrá hacerte sentir especial de nuevo. Puede que tu pareja te haya descuidado o que seas tú la que arrastre un problema de inseguridad.
- Reafirmación de nuestra independencia: A medida que la relación va avanzando y se van asumiendo nuevos compromisos, hay gente que siente vértigo debido a cierta inmadurez o por falta de enamoramiento. Por temor a implicarse demasiado emocionalmente, la infidelidad es una salida rápida: muerto el perro, muerta la rabia.
- Ratificación de nuestro poder de seducción: Mientras que estás en pareja se reducen considerablemente las posibilidades de ser adulado en público o de entrar en el divertido juego de la seducción. Sólo tu pareja tiene derecho a “regalarte los oídos” y hay gente que necesita ser reconfortada constantemente debido a sus inseguridades.
TIPOS DE AVENTURA
- La aventura del barco que hace aguas: Cuando un miembro de la pareja siente cierta insatisfacción con la relación. La aventura es una manera inconsciente de llevar la atención al problema y sacar los problemas a la luz.
- La aventura de escape: Se produce cuando se utiliza un aventura amorosa para salir de una relación. En vez de afrontar el hecho de que una relación no está funcionando, la aventura fuerza la ruptura.
- La emoción de la aventura: La naturaleza ilícita de una infidelidad supone una subida de adrenalina. Si añadimos a esto la excitación del sexo con alguien nuevo y los escarceos románticos de una relación nueva, puede parecer irresistible.
- Dos mejor que uno/a: Puede darse durante años; o bien, puede tratarse de una cadena de aventuras sucesivas. Algunas personas encuentran difícil comprometerse a una sola persona; se sienten agobiadas por la monogamia y el miedo a poner todas sus emociones en la misma cesta. Tener una tercera persona en escena puede proporcionarles una salida para las emociones difíciles.
Como experta en la materia, puedo decir que algunas causas me suenan muuucho, otras no tanto… Y después de darle dos vueltas y media al articulito es cuestión llego a las siguientes conclusiones:
- Que si tantas veces me han puesto los cuernos, como pareja debo ser lo peor
- Que si tantas veces me eligen como tercera en discordia (o postre, que queda mejor), debo ser estupenda como amante
- Que si no acostumbro a ser infiel es porque soy gilipollas
- Que las payasas que me usan como amante: 1) o tienen la autoestima por los suelos y me utilizan para que se la suba y les solucione sus crisis existenciales; 2) o tienen claros problemas sexuales y aquí estoy yo para resolvérselos; 3) o están hasta los cojones de vetetúasaberqué y terminan volviéndome loca y hasta los cojones de ellas; 4) o las tres anteriores juntas (esta opción es la más probable)
- Que este mundo está tan lleno de infieles como de cobardes
- Que soy cornuda, un triste postre y una imbécil
- Que el 95% de las mujeres son unas cerdas (con perdón a los cerdos) y tienen un problema (detrás de otro)
- Que tengo que hablar con mi psicóloga de este tema porque lo mismo tengo un trauma y no me he enterado
- Que si mañana me toca El Gordo me van a salir mil parejas y dos mil amantes
- Que a partir de ahora quiero ser infiel
Y me surgen no pocas preguntas: ¿Por qué somos infieles? ¿Por qué dejamos que nos sean infieles? ¿Tendríamos los huevos de decírselo a nuestra pareja? ¿Por qué perdonamos o no una infidelidad? ¿Es la infidelidad un claro síntoma de crisis de pareja? ¡¿POR QUÉ LA GENTE SE EMPEÑA EN JODER/NOS LA VIDA A LOS DEMÁS?!
La verdad, me traen al pairo las respuestas porque mañana ¡¡¡SERÉ MILLONARIA!!!
Publicado por
Nuuk
en
00:26
9
críticas fundadas
viernes 17 de diciembre de 2010
INFELIZ NAVIMIERDA
"Vengo del contenedor más al quinto pino de Madrid que he encontrado. Vengo de tirar tu regalo de Navimierda allá donde nadie pueda descubrirlo ni donde yo pueda volver a buscarlo arrepentida de romper la sonrisa de mi cara al dártelo. Vengo de caminar muerta de frío por las calles desiertas, con las emociones congeladas y la mirada perdida. Vengo destrozada, llorando como si fuera la primera vez que me hicieras llorar. Vengo de pasear por el subsuelo, sorda, muda, ciega, porque todos mis sentidos han dejado de sentir. Vengo de abrazar al aire y de hablar con las piedras, de gritar al cielo y clavar las rodillas en el asfalto sin percibir el más mínimo dolor. Vengo de echarme la bronca y de perdonarme, de preguntarme qué coño estoy haciendo, por qué caigo una y otra vez.
Hubiera tirado también todas las cosas que guardas en casa, pero tener el convencimiento de que puedo hacerlo en cualquier otro momento me resulta suficiente por ahora. Porque hoy, por fin, sé que puedo. Sé que puedo llenar una maleta y quemarla sin anestesia con tus fotos, con tus canciones, con tu ropa, con tu olor, con todos tus recuerdos. Contigo dentro si hace falta.
Todo este tiempo te he pedido por activa y por pasiva que te alejaras de mí, que si tanto me valorabas, que si tanto me querías me dejaras en paz, que te olvidaras de mí para yo poderte olvidar. Porque yo no tenía ni el valor ni la fuerza para intentarlo. Pero eras demasiado egoísta como para hacerlo. Ni conmigo ni sin mí. Ni comes ni dejas de comer. Tal vez nadie te haya dicho todavía que tienes una capacidad tremenda para volver loca a alguien, no loca de amor, sino loca de remate, de manicomio.
No sólo me conformaba con la mierda que me dabas, sino que me arrastraste contigo a tu desastre, como si yo no tuviera suficiente con el mío. No sólo no estuviste, sino que pides la compresión incomprensible, la tranquilidad que nadie más que tú debe encontrar, la justificación de tus actos. Pero me niego a excusarte una vez más porque tu actitud no tiene excusa, porque tus promesas son mentira, porque tus ganas no existen. Porque te has acostumbrado a que viva para ti, a que te vacíe de culpa, a que te perdone, a que te mire a los ojos sin rencor. Como un títere que has utilizado a tu antojo, como una marioneta sin personalidad que se mueve al son de los hilos que manejas. Pero tal vez no contabas con que podía levantarme de la silla y dejar de esperarte como una gilipollas, aún sabiendo que nunca tendría nada de ti, más que dos míseros abrazos mal dados y un polvo mal echado cada año bisiesto.
Te pedí que me hicieras estas navimierdas llevaderas, que estuvieras a mi lado de alguna manera, que no te escaparas estos días. Pero, quién soy yo para pedirte, ¿verdad?. No recuerdo un diciembre tan... duro de llevar. Te pedí que no me dijeras nada, si ibas o si venías, si estabas aquí o allá. Cada navimierda siempre había tenido un motivo por el que sonreír, si no era por un aliciente externo, alguno más absurdo que otro, era porque podía respirar sin la ayuda de nada ni de nadie, porque era feliz conmigo misma y no me hacía falta más. Pero te aseguro que no se me viene a la cabeza ni un diciembre con tanto dolor como el de este año, no sólo porque no estés, sino porque yo tampoco estoy conmigo, porque estoy bloqueada, frágil y muerta de miedo.
Sin embargo... si algo sé es que sí tengo el valor de cargar con esa maleta y tirarla a ese mismo contenedor y quemarlo vivo, con lo mejor y lo peor que viví contigo. Esperaría impaciente a la explosión, todos tus recuerdos por los aires junto con mis últimas lágrimas. Y después, la liberación. Porque por primera vez me veo capaz de mandarte a la mierda, de decirte hasta luego lucas, de desaparecer del mapa sin que jamás pudieras encontrarme. Y valorar esa posibilidad me alegra tanto como me entristece, porque la lucha ha sido difícil, el camino estrecho, los obstáculos imbatibles, las pausas demoledoras, la incertidumbre matadora, las treguas rotas, el equilibrio desequilibrado, la tranquilidad inexistente, la ansiedad por las nubes y el dolor, el dolor... inexplicable, incomparable, insuperable, descabellado, irracional e inadmisible.
No hay marcha atrás. No bastarán palabras, paja y más paja. No bastarán hechos. Llegaste tarde no porque no quiera aguantar más sino porque estoy consumida y mi alma extenuada. Ya es como pedir peras al olmo. Y el juego se acabó, no soy un juguete en manos de nadie ni un perro al que decir dónde tiene que cagar. Tú dejaste de ser tú porque así lo decidiste, pero yo dejé de ser yo porque aposté por ti, por una ilusión que empiezo a echarme en cara por haberme equivocado contigo. No por no haberme querido como yo te quise, sino porque nunca me demostraste que te importaba, porque cualquiera que me hubiera tenido algo de aprecio se hubiera ido de mi lado, con pena, pero se hubiera ido.
Ya no tengo cartas que mostrarte. Todo te lo di, todo te entregué. Y a estas alturas, parece mentira que no te hayas dado cuenta de lo que dejas ir, de lo que has perdido.
Ni siquiera hay música, porque la música que nos acompañó en todo este tiempo se ha quedado hueca y no suena a nada, sólo ralla, aburre y enfurece. Porque hasta nuestra música ha dejado de tener sentido".
Publicado por
Nuuk
en
03:06
11
críticas fundadas
jueves 9 de diciembre de 2010
EN CERO COMA
Para la próxima sesión de terapia tenía que buscar dos canciones de esas que me hicieran levantar de la silla y subir el ánimo, que evaden, que desconectan, que me hacen dejar la mente en blanco, olvidar los ratos grises y pintar de un plumazo la vida en color. No estoy muy convencida de mi apuesta, pero al final, me he decantado por un par que cuando escucho me transportan al mundo de la esperanza y la sonrisa. Me las he puesto a todo volumen y me he sentido bien, transformándome en inmune y poniéndome el mundo por montera. Dos canciones que no me hacen pensar en nada más que en mí, que me envuelven con su letra optimista y su música alegre. Dos canciones egoístas, risueñas y cargadas de euforia, ilusión, humor y aliento.
Pero lo malo de rebuscar entre tanta música es que corres el riesgo de topar con tu vida, con la realidad, con tu momento, este momento, hoy. Enfrentándote a la desgana y la apatía, al dolor, a la angustia. A cómo se puede llegar a echar tanto de menos...
De la exaltación de la alegría a la extenuación de la tristeza. En cero coma dos. Al agobio, al agobio de saber que algo no cuadra, que algo está fallando, que el corazón se contradice y te grita que no lo remates, que vivas sin tiritas pero no lo ahogues, suplicándote que no extingas la llama del todo, que no apagues lo que alguna vez tanto te hizo sentir. Y qué sería de un corazón con emociones muertas y sin nada que decir.
Me encanta esta canción, pero es de las pocas que no puedo escuchar a menudo porque al final, no falla, siempre termino rota en lágrimas. La delgada línea entre subir y bajar, entre querer y no querer, entre reír y llorar.
Publicado por
Nuuk
en
02:57
9
críticas fundadas
lunes 6 de diciembre de 2010
EL ABRAZO MENOS ROTO
Me quedé clavada en el ascensor, justo antes de descender otra vez al mundo de los vivos y de los muertos en vida. Sabía que había cerrado su puerta con una especie de vacío casi imposible de llenar. Me había marchado rota, pero medio satisfecha. Sin embargo, esta vez necesitaba más. Algo que no tardé en adivinar. Tras un rato cuestionándome si era ridícula la idea, volví atrás y toqué su timbre. Su cara de extrañeza se convirtió en un poema al verme temblar:
- Estoooo... lo sientooo, tal vez no debería pedirte esto, pero es que... no sé... estaba ahí en el ascensor... y estaba pensando... jo, lo siento... te parecerá absurdo, no suelo hacer estas cosas, pero es que si no, no me iba tranquila... ¿podrías darme un abrazo, por favor?
- Pero... ¿estás tonta? Anda, entra que hace frío ahí fuera. Ven aquí, ven...
Y cuando me abrazó, me derrumbé. Dos segundos antes me estaba ahogando y entonces empecé a experimentar una paz difícil de describir. Perdí la noción del tiempo, del dolor, de la agonía y todo se hizo suave, la vida más bella y ella... ella más especial. Me retuvo al menos tres minutos, me acariciaba el pelo, me daba besos, me susurraba, me hablaba dulce y en silencio. Entre sus brazos no había miedo, sólo descanso, sosiego, calma absoluta. Hubiera querido retener ese momento, mejor prolongarlo horas más, hubiera querido tener siempre su abrazo, inmensamente reconfortante y reparador de almas rotas que vagan perdidas sin rumbo. Respiré profundamente, olvidando dónde y cómo estaba, borrando de un plumazo las ilusiones descosidas y las tiritas de mi cuerpo. Pensé que aún había esperanza, la esperanza de no quedarme atrás, de seguir luchando por curar las heridas, de levantarme y caminar.
Cerré su puerta aliviada, cogí el ascensor fortalecida, salí a la calle con una media sonrisa, a pesar de la lluvia.
Hacía tanto tiempo que no me daban un abrazo tan real, tan sincero, tan tierno, tan alentador, tan vivo... Y es que hay abrazos y abrazos. Los rotos, los cumplidos, los que se dan por que sí, sin pena ni gloria. Y los abrazos que te devuelven la vida, aunque después vuelvas al mundo de las mentiras y se esfumen de la faz de la tierra.
Es la fuerza del abrazo. Y algunos abrazos, los de verdad, pueden llegar a ser suficientes para sanarnos.
Publicado por
Nuuk
en
20:27
6
críticas fundadas
jueves 2 de diciembre de 2010
QUÉ FÁCIL Y QUÉ DIFÍCIL FUE
Cuando ya no distingues el amor del odio, cuando la cabeza te baila al son de una melodía desafinada, cuando respiras y te ahogas al mismo tiempo, cuando sientes sin padecer, cuando crees reír y lloras, cuando la lluvia lucha contra el sol y los sueños contra las pesadillas, cuando te encuentras para volver a perderte, cuando callas por no gritar, cuando eres tan fría como cálida, cuando ya no esperas nada pero no te levantas de la silla, cuando corres y frenas, cuando piensas y ya no hay recuerdos que valgan, cuando te acostumbras a hablar con la pared, cuando te levantas y vuelves a acostarte, cuando gimes de dolor y de placer, cuando necesitas un abrazo y lo rechazas, cuando aprendes a escuchar pero sigues interrumpiendo, cuando bebes agua y tragas fuego, cuando aprecias el paisaje y ya no te gusta, cuando estás dispuesto a empezar y terminas, cuando tomas aire y te atragantas, cuando escribes y borras, cuando comes y vomitas, cuando disfrutas mientras sufres, cuando la hueles y te entran náuseas, cuando escuchas su voz y deseas acallarla, cuando te acuerdas y quieres olvidar, cuando pides sin querer que te den, cuando madrugas y Dios no te ayuda, cuando hay luz y tropiezas con la oscuridad, cuando vives malviviendo, cuando quieres besarla y abofetearla, cuando se acerca a ti y le das la espalda, cuando avanzas y quieres retroceder, cuando buscas la salida y te empeñas en no encontrarla, cuando te acuestas sola y te sientes llena, cuando te acuestas acompañada y te sientes vacía, cuando muere el dolor sin dejar que muera del todo... cuando eres feliz y sientes tristeza... porque en el fondo el alma te pide a gritos que no huyas, que no des cuatro saltos sin antes haber dado un paso. Que el proceso hay que vivirlo de principio a fin, con lo bueno, con lo malo, con lagunas, con dudas, con incertidumbre, con pena, porque más allá, al final del túnel, encontraremos la entrada a la tranquilidad del espíritu. Pero hasta entonces, al camino es largo, casi infinito, apenas un infierno.
Hazme el favor de pasarte por mi casa, abre la puerta a patadas y mírame... y así podré descubrir si lo que me pasa es que he empezado a odiarte o es que aún te sigo queriendo.
(NOTA: Me falta cero coma dos para explotar y joderla bien jodida, pero es que la ira me está comiendo por instantes, tanto que no me reconozco. Estoy perdiendo la cabeza y los nervios. Un puto click y salimos todos volando. ¿ALGUIEN PODRÍA PARARME, POR FAVOR?).
Publicado por
Nuuk
en
21:00
11
críticas fundadas
domingo 28 de noviembre de 2010
CONTRADICCIONES
La vida de la tercera en discordia no deja de ser una montaña rusa. No es que un día estés arriba y otro abajo, no es que haya rachas mejores ni peores. Es, simplemente, que hay bajones, desequilibrio y estrés. A ratos. Por momentos. Bebes tres copas y te olvidas de todo, bebes otras tres y te acuerdas de todo. Sigues bebiendo y te ríes para después llorar. Piensas en ti y te sientes la mujer más poderosa del planeta. Piensas en ella y eres diminuta, no eres nada. Recuperas el control y aprendes a ser feliz. Lo pierdes y te desmoronas entre las cuatro paredes de tu habitación. Avanzas y retrocedes. Lo ves todo claro y acto seguido se te oscurece el día. Te comes el mundo y segundos después el mundo te come a ti. Sabes lo que quieres y luchas por ello y después piensas que no tiene sentido sin haberlo intentado una vez más. Dejas de padecer y te invade el dolor en el instante menos esperado. Te devoran los recuerdos, se te ablanda el corazón, se te congela, se te enternece y se enfurece. Destruyes las imágenes del pasado y, cuando estás a punto de borrarlas de la memoria, las retienes porque en el fondo sabes que el alma las necesita para no morir. No hay que mirar atrás para seguir adelante, hay que seguir adelante sin mirar atrás.
Trato de tirar, que no es poco. Me concentro en mi día a día, en mi disciplina, en mis ilusiones, en hacer lo que me gusta. He vivido demasiado tiempo a expensas de palabras que no se pueden demostrar y de besos que se quedaron en el aire. Asumí una realidad que pocos hubieran aguantado. Pisé la tierra con firmeza y me tragué el dolor para seguir a su lado, aún sabiendo que el laberinto no tenía salida. Como un borracho dando tumbos. Como el eterno perdedor que se resigna a seguir perdiendo. Como el drogadicto que necesita su dosis diaria, por más mínima que sea.
Afortunadamente el tiempo perdona y cura, y te ofrece nuevas oportunidades, otros paisajes, canciones frescas y sábanas limpias cada noche. Te ordena y te quita la razón, te alivia, te calma. El tiempo te enseña, te levanta y te arregla. Te hace la vida más fácil y es justo ahí donde hay que sacar toda la artillería para dar el gran salto, para captar y aferrarte a la luz al vuelo. Y tener la suficiente valentía y templanza como para mantener ese equilibrio que siempre pende de un hilo.
Equilibrio que se me ha ido a la mierda cinco minutos antes de empezar a escribir este post. No es tristeza exactamente, sino esa mezcla explosiva que a veces me atormenta. Rabia, ira, frustración, impotencia, rencor. No sé si es dolor. No sé si sufro por lo que no pudo ser o porque despego y aterrizo constantemente sin poder mantener una línea constante. Emociones cruzadas y enfrentadas. Es querer y odiar, sentir y no sentir, soñar y no dormir, vivir y malvivir. Sí ó no. Ahora ó nunca. Blanco ó negro. Hola ó adiós.
Y ahora toca bajón, bajonazo. Y como música de fondo, sólo silencio, su silencio.
Perdida en mis contradicciones.
Publicado por
Nuuk
en
07:07
10
críticas fundadas
jueves 25 de noviembre de 2010
LA DEPRESIVA MÁS FELIZ DEL MUNDO
Porque las apariencias... casi siempre engañan.
C: Joé, mírala, es que sieeeeempre se está riendo. En mi vida he visto a nadie más feliz que Marta.
A: ¿¿Marta?? :S. ¿Acaso no lo sabes? Pero si tiene una depresión de caballo desde hace meses...
C: ¿¿¿Perdóoooon??? O_O
¿Quién no se ha sentido alguna vez 'bipolar' (o tripolar) en su vida?
"A la primera persona que me ayude a sentir otra vez, pienso entregarle mi vida, pienso entregarle mi fe... y es que amar en soledad es como un pozo sin fondo donde no existe ni Dios, donde no existen verdades..."
(Dedicada a mi compi de madrugadas en vela y de emociones... porque sé que terminarás dándome la razón).
Publicado por
Nuuk
en
02:47
11
críticas fundadas
martes 23 de noviembre de 2010
LA FRASE QUE MÁS ODIO DEL MUNDO
Anoche, unos metros antes de llegar a casa, me encontré con esto:
Digo sin pena ni gloria porque la trillada expresión LO SIENTO o palabra tan manida LOSIENTO o asquerosa locución LO SIEEEEEENTOOOO ha dejado de tener siquiera una pizca de sentido, valor y significado en mi vocabulario del perdón. Hay frases tan hechas que se usan casi por inercia, porque es la mejor manera de quedar bien, porque se ha convertido en una forma de hablar como el que da los buenos días (si es que los da) y ha perdido su esencia como manera de sentir.
Nos hemos acostumbrado a mentir, a ofender, a hacer daño, a no prestar ayuda cuando nos la han pedido, a no dar explicaciones cuando son necesarias, a quitarnos los marrones de encima, a decir no cuando deberíamos decir sí ó viceversa... y algunos se creen que pronunciando las palabritas mágicas quedan libres de pecado y tal como arrasan y abrasan salen corriendo huyendo de todos los mapas mundi. Menos mal que todavía quedan algunos honestos e inteligentes que cuando se meten en la cama y hacen su examen de conciencia (otros caen roncando en cero coma dos) son conscientes de que decir "lo siento" no es la solución, porque como siempre me dice mi madre, el movimiento se demuestra andando y las palabras se las lleva el viento.
Cómo decir lo siento sin que suene vacío y absurdo, sin que las palabras sean huecas y salgan de verdad de dentro. Cómo recuperar el poder de una frase tan curativa que puede llenar de paz tanto al que la dice como al que la recibe. Cómo llenarla de fuerza, de verdad, de arrepentimiento, de sentimiento. Cómo decir lo siento desde el alma, no como mero instrumento para lavar conciencias. Cómo hacer que hable el corazón, con una sinceridad latente, con el miedo a no ser perdonado, con el riesgo a ser rechazado...
Cómo cambia la película... qué fácil liberarse alegremente de las cargas de los demás, qué fácil correr, huir, olvidar, dormir y soñar con los angelitos, "porque yo ya dije lo siento"...
Menos SENTIR-LO y más SENTIR.
Hoy me autorregalo un "LO SIENTO" verdadero, por todos aquellos que me sonaron falsos:
Publicado por
Nuuk
en
00:58
8
críticas fundadas
sábado 20 de noviembre de 2010
FINALES PERFECTOS
Una noche de hace un par de años me ocurrió algo insólito: perdí la voz. Recuerdo estar en el coche, aparcada en al arcén, hablando por teléfono sin parar de llorar y gritar. Así durante horas. Al día siguiente salía de viaje a la boda de una amiga y al despedirme de mi madre no articulaba palabra, no podía emitir sonidos, me había quedado literalmente muda. Me asusté tanto que me tiré días rezando para que, si existía alguien por ahí arriba, me devolviera la voz y la vida. Temí no volver a hablar nunca más. Me atiborré a pastillas y caramelos de miel y limón pero no había manera. Me comunicaba por gestos y, aunque parecía divertido, cada vez que me quedaba a solas intentaba llorar, pero ni siquiera me salían gemidos de impotencia. Fue mi punto de inflexión. Me acojoné tanto, por mi salud, por el asqueroso mundo en el que estaba metida, que entonces decidí poner punto y final a la relación que mantenía con Leo, la psicópata. Antes lo había intentado más de un millón de veces, sin éxito. Y lo conseguí, claro que lo conseguí, pero tuve que morirme para poder resucitar después.
Otoño se me dio bien para decir BASTA. Ahora estoy teniendo sensaciones idénticas a las que tuve hace dos años, ese tocar fondo y flotar por inercia, el rozar los límites más prohibidos, el sentir que muero otra vez
No creo en el amor, pero sí en los finales casi perfectos. Porque el amor no existe, pero el desenlace de una historia que se rompe, por lo que sea, sí se puede construir de la manera menos dolorosa posible. Pero precisamente porque hay dolor la cabeza se descoloca, se enfurece y se entristece. Y el corazón se apaga como la vela a punto de rendirse a la oscuridad. No quiero no creer en la paradoja de construir un final. Derrumbar una relación piedra a piedra, ayudarnos mutuamente a colocarlas, cada una en su sitio, limpiamente, sin rencor. Mirarnos a los ojos y asumir que no puede ser. Darnos algunos restos de amor, muchos abrazos y echar a andar, cada una por su lado y, tal y como llegamos, marcharnos con una sonrisa agridulce en los labios, pero con una sonrisa al fin y al cabo.
Pero ahora no puedo ser adulta ni coherente. Menos que nunca soy dueña de mis sentimientos. La ira y el rencor me comen, me arrastran y, lejos de ser la sensata o insensata que aceptó ser la tercera, me he convertido en la despechada que no soporta que hagan de ella un sparring que se lleve todos los golpetazos y no aprenda a levantar cabeza. Sí, tal vez me esté equivocando de estrategia, pero no puedo dominar la rabia, ataco y rectifico, hiero y pido perdón, pero estoy tan absolutamente rota que los pocos papeles y la cordura que me quedaban los he tirado a la basura.
Tengo sentimientos encontrados, tantas ganas de verla como de enterrarla, el mismo deseo de abrazarla y olvidarla, la misma necesidad de tocarla y que desaparezca... Siento tanto amor como odio y estoy loca por llorar y gritar, gritarle hasta quedarme sin voz, otra vez, y así volver al punto de inflexión y renacer entre tanta esquizofrenia.
Publicado por
Nuuk
en
03:37
14
críticas fundadas
jueves 18 de noviembre de 2010
LOS KLEENEX TAMBIÉN LLORAN (Editado)
Llevo más de una hora dando vueltas con el coche, pero no sé dónde voy. He tenido que parar y salir a respirar, me ahogo. Avanzan los días mientras retroceden mis pasos. Vuelven chirriando las canciones que se fueron sin pena ni gloria y que pensaba haber enterrado para siempre. Me retumban los oídos recordando: "VETE A TOMAR POR CULO, TE ODIO". Ayer me coge, hoy me suelta, ayer sí, hoy no. Mañana... mañana nunca sé, esa incertidumbre insoportable que me provoca taquicardias que no descansan ni en sueños. El adiós que iba bien encaminado pero que nunca es definitivo. No soporto más gritos, más discusiones, más desgastes, más ojos hinchados y mirada perdida, más infelicidad, más cabezazos. Ya no quiero paciencia ni fuerza, no quiero ovarios para esperar ni pastillas para mantenerme en pie. No quiero llamadas ni cartas, no quiero que me diga que me quiere y me necesita siendo mentira. No quiero más mentiras. Los mentirosos que vivan entregados a sus mentiras, pero que dejen en paz a los que todavía creemos en la honestidad y sensibilidad de las personas.
Ella pide, yo le doy. Necesita hablar, hablamos. Quiere verme, en dos horas estoy en la puerta de su casa. Quiere llorar, y se desahoga conmigo. Quiere explicar lo mal que se siente, y yo la escucho. Quiere reír, y ríe conmigo. Quiere un abrazo, y la lleno de ellos. Yo pido, ¿y qué tengo?. Prohibido llamarla. A llorar a otra parte. A hablar con las piedras y con la pared. A desahogarme con la almohada. A reírme en silencio. Y si quiero abrazos, que me los dé el primero que salga de la boca de metro. Reconfortante. Insoportable. Hasta los cojones de ser tan gilipollas.
¿Quién soy ahora? ¿En qué me he convertido? Lo tenía, tenía medio camino hecho, estaba tranquila, tenía poder y control, estaba bien, coño!!! Siento que he vuelto a caer en un pozo sin fondo, que me he perdido, que no soy yo, que vuelvo a morirme poco a poco, como aquellos días de verano...
¿¡Cómo se hace?! ¿¡Cómo coño se resucita en esta puta vida llena de gentuza, egoístas y ladrones de almas?
Y ahora, ahora que te necesito, ¿¡dónde te escondes?! ¡¿DÓNDE COÑO ESTÁS?! Ahí, en tu lado del sofá, ahí, en tu lado de la cama, ahí, tan tranquila, tan fría conmigo y tan caliente con otra, colgándome el teléfono, porque ni cojones tienes para terminar una conversación sin colgarme, porque después de soltar tu rollo no me concedes ni cinco minutos para escucharme... colgándome una vez más y dejándome así, sin nada y desapareciendo, desapareciendo en silencio y sin poder buscarte porque nunca te pude encontrar.
Miércoles, 17 de noviembre de 2010
Hay lágrimas, lloros y llantos.
Ahora caen las últimas lágrimas del día. Hace una hora lloraba a moco tendido. Hace dos no podía contener el llanto. Gritaba mientras daba puñetazos a la pared y me tiraba al suelo desesperada. Perdiendo el aire y el equilibrio sólo acertaba a decir: "Vete, vete, vete, vete". Ya sólo quedan lágrimas porque las pastillas me han quitado la fuerza para seguir llorando, ahora siento que estoy más muerta que viva, más ausente que presente, más dormida que consciente. Me mareo tanto que me doy un golpe en la cabeza con el pico de la puerta y ni siquiera noto dolor, sólo el del corazón, que me aprisiona el pecho y apenas me deja respirar. Tiro de mi psicóloga, a la que me tengo terminantemente prohibido recurrir siquiera en casos de fuerza mayor... pero mi solución son unas palabras, o tan sólo un abrazo sería suficiente. Pero no hay abrazos. Porque los abrazos son para otra, las palabras son para otra, el tiempo es para otra, la ternura es para otra, el amor es para otra... y uno nunca termina de acostumbrarse a escuchar las frases que nunca querría escuchar, por más veces que se hayan repetido. Porque, mientras ella proclama su felicidad a los cuatro vientos, yo no hago más que intentar resucitar, sobrevivir, vivir y sentirme bien. Porque ella tiene todo lo que quiere tener y yo no tengo nada de lo que quisiera tener. Entonces, ¿por qué coño me busca? ¿qué coño quiere de mí? Si es tan feliz, si no necesita nada más, si todo lo tiene TAN CLARO CLARÍSIMO... ¿por qué cojones no me deja en paz? ¿por qué no me deja VIVIR? ¿por qué no deja de volverme loca?
Me borra, me recupera, me agrega, me desagrega, se suena los mocos y me tira a la basura, me dice, me deja de decir... y hasta lo que era exclusivamente "nuestro" ya lo comparte con cualquiera.
He dimitido ya varias veces, pero no hay manera, dicen que las recaídas son peores que las primeras caídas... no atino a escribir, siento que estoy en otra dimensión y que nada de lo que he escrito en este post es real ni tiene nada que ver conmigo. Necesito unos segundos para escaparme de la realidad, serenarme y volver a ser yo. Necesito un sueño bueno, bonito y que no me pase factura mañana cuando despierte.
Publicado por
Nuuk
en
19:57
14
críticas fundadas
domingo 14 de noviembre de 2010
LA VIDA DE... MUCHOS
Hoy tan sólo una recomendación de cine, "La vida de nadie":
"Emilio Barrero (José Coronado) es, en apariencia, un hombre de éxito. Economista, "del Banco de España, nada menos", como le gusta decir a su padre. Tiene una esposa modelo, un bonito chalet y un hijo que le admira. Está a punto de cumplir 40 años y Ágata (Adriana Ozores), su esposa, le está preparando una sorpresa. Pero la sorpresa se la van a llevar los otros, porque la vida de Emilio Barrero está basada en la mentira. Cuando Rosana (Marta Etura), una encantadora estudiante, aparece en su mundo, el precario equilibrio en que se mantiene su existencia se desmorona... y todo se precipita en un inesperado desenlace".
La vida de un don nadie, o por lo menos en su interior, ya que todo lo demás era carcasa, objeto de la mentira. Esa mentira que, sin lugar a dudas, forma uno de los ejes más patentes en nuestra sociedad, pues desde el noticiario más imparcial hasta cualquier persona lejana a nuestros intereses, las esconden. Y aunque no lo parezca, nos corroen, nos extenúan, hacen de nosotros una simple y llana parodia de lo que éramos, ya que, más que por impulsos ó decisión propia, actuamos tras ellas, intentando que en ningún momento nos puedan perjudicar y esquivando todos esos escollos que pueden hacer que salgan a relucir sin más, delatándonos. Así, vivimos encerrados en nuestras propias mentiras.
La vida de nadie. La historia de nadie y las mentiras de todos. Todos hemos mentido alguna vez, todos hemos ocultado -con mayor o menor acierto- algo alguna vez. Y es que, a menudo olvidamos que todas las mentiras que hemos intentado sostener a lo largo de nuestra 'vida perfecta' pueden desmoronarse en una trágica avalancha. Y los medios seguro que engrandecían los fines, pero se corre este peligro. El peligro real de que hundas a tu familia, a tus amigos, a tus seres queridos, por algo que en algún momento surgió y luego se convirtió en un bucle demoníaco que te iba a pedir como precio para pararlo y pagarlo algo tan sencillo como lógico: tu propia vida.
Nota 1: Parte del texto está plagiado, lo reconozco, no como la Trapote, que escribe un libro de sexo y no sabe ni de qué va.
Nota 2: "La vida de nadie" es una película seria, real, valiente e inteligente para aquellos que aún conservan el gusto por el buen cine español y les queda todavía estómago para no atreverse a sentarse esta tarde a ver "27 vestidos", esa patética gran obra sólo apta para los que le faltan unos cuantos hervores. Yo me entiendo, gracias.
Nota 3: También recomendadísima para los amantes, para los amantes de Marta Etura y para los amantes de la madre que la parió. ¡¡¡Impresionante!!!
Publicado por
Nuuk
en
07:33
7
críticas fundadas
lunes 8 de noviembre de 2010
LA PU... REALIDAD
Una idiota que no me conoce de nada me dijo ayer que yo vivía en mi mundo, en una dimensión paralela a la realidad. Me sentó como una patada en el culo, teniendo en cuenta que no hago más que pisar la tierra con los pies firmes y la cabeza en mi sitio, en un intento por continuar con ese aprendizaje que nos da la vida a pesar de tanta espina que esquivar. Me faltó medio segundo para reaccionar, primero porque quién es quién para juzgar a los demás, máxime cuando no tienen ni puñetera idea de lo que uno guarda dentro y se basan en actitudes de lo más superfluas para emitir juicios. Segundo porque no se puede hablar sin conocimiento de causa. Y tercero porque las personas que nos desmarcamos de lo común, de la apariencia, del que dirán y de los estereotipos que los ignorantes se empeñan en inventar tendemos a ser catalogados de raros (o diferentes, que suena mejor), algo que me resulta absolutamente ridículo e incluso patético.
Precisamente vivo a golpe de realidad y me considero una persona que se pringa hasta las cejas, que no hace más que caerse y comerse el barro, que se tira a las piscinas sin agua y anda continuamente sobre arenas movedizas. Odio ver pasar la vida desde el andén, llevando a cabo una rutina que me dé seguridad y refugiándome en el sol que más calienta sólo porque ahí pueda estar la paz. A mí me gusta meterme en líos, sentir vértigo, buscar la aventura, plantarme en el borde de los precipicios, sentarme a esperar hasta que desespero, enfrentarme al miedo, a la soledad, al dolor, al desamor, a toda clase de tormentas que me hagan sentir viva aunque luego me maten. Pero la emoción de mi vida consiste en sentir... sentir lo mejor y lo peor con la misma intensidad, la intensidad que sólo los valientes tenemos la suerte de alcanzar, llueva o haga sol.
Me río yo de los que viven en un mundo paralelo a la realidad, construído de mentira y dependencia, de falso amor hacia uno mismo y hacia los demás. En ese mundo donde nadie es capaz de mirarse por dentro porque no interesa, no vaya a ser que encuentren más vacío del que ya tienen. Porque reconocer que uno está podrido por dentro hace daño, mucho daño. Reconocer que no hay valores, ni principios, ni libertad, ni objetivos, que la inercia nos lleva y nos trae y así pasan los días, creyéndonos al final una película guionizada por la cobardía y la comodidad, por la desidia y la inseguridad, por la inmadurez y la falta de personalidad y autoestima, por el temor a descolocarnos en este universo, después de lo que nos ha costado medio ubicarnos.
Pero andamos también en tiempos de crisis de valores en los que la proeza de conocernos, valorarnos, querernos y hacer lo que nos dé la gana es algo que pasa totalmente inadvertido.
Y sí, puede que viva en mi mundo. Pero mi mundo es el real. No hago otra cosa más que trabajar en mi laberinto interior para intentar ser cada día más coherente y consecuente, y de paso más racional. Y ojalá más egoísta. Tal vez en ocasiones me meta en mi burbuja con el único fin de protegerme de todos aquellos que sí viven en su mundo paralelo y caminan haciendo el pino y con los ojos cerrados en vez de avanzar pasito tras pasito enfrentándose a su peor enemigo: ellos mismos.
Abundan mis capas de cebolla, pero lucho para ir deshaciéndome de ellas, sincerándome y siendo honesta conmigo y con los demás.
Porque otra cosa no, pero si algo sé, a pesar de todo, es que no hago otra cosa que vivir la realidad, por más puta que sea.
Publicado por
Nuuk
en
00:58
7
críticas fundadas
miércoles 3 de noviembre de 2010
EN EL AUTOBÚS
En la antesala de otra dura sesión de terapia los pensamientos se agolpan a gran velocidad. Los positivos, los negativos, todos, no hay lugar para despejarlos, cerrar los ojos y desconectar del medio con una canción, o mirando al mar, o simplemente parando el tiempo con la imaginación. Las horas aprietan y ahogan a ratos, es muy poco llevadero separarse de lo que más quieres, de lo que fue y no fue, de lo que se deja atrás y no vuelve. Alguna vez leí por ahí que los finales no se inventan, que no se construyen a la imagen y semejanza de uno mismo. Que son finales, y punto.
Entre esos pensamientos llego a la conclusión de que este blog hace mucho tiempo que dejó de tener sentido. Una vez me censuraron y desde entonces he perdido parte de mi esencia y de la realidad. No poder escribir lo que te salga de los cojones es una auténtica putada. Empiezas a medir las palabras, a cuidarlas, a disfrazarlas e incluso a borrarlas, hasta que llega un momento en el que te autocensuras tú mismo y aunque todo es real hay una parte que se te queda dentro y que no puedes vomitar. Me he cansado de hacer malabarismos con las letras, dibujando pajaritos y caminos de rosas. Porque, ¿dónde quedé yo? ¿dónde quedo yo?
A partir de ahora tengo dos opciones, o dejar de escribir o escribir lo primero que se me pase por la cabeza, lo que me dé la gana, sin contemplaciones, como ahora, en el autobús.
Hay días y días, y hoy es uno de esos en los que hace falta un abrazo sincero, pero no.
Publicado por
Nuuk
en
15:55
15
críticas fundadas
viernes 29 de octubre de 2010
DESDE EL -100
La vida me ha ido preparando para vivir el amor, para sentirlo y sufrirlo, para amarlo y odiarlo, para que me rompan el corazón y romperlo yo, para que me lo hagan trizas y lo reinvente, para morir por desamor y resucitar por la vida.
Lo que nadie me había explicado y que la vida tampoco me ha enseñado hasta ahora es cómo puede digerirse que una misma persona te parta el cuerpo, la mente, el corazón y el alma más de una vez. Resurgí de la primera, la segunda me ha matado y rematado.
Y vuelta a empezar... desde -100 y esperando llegar algún día al +100, pasando por el maldito cero, punto muerto.
Publicado por
Nuuk
en
00:58
6
críticas fundadas
lunes 25 de octubre de 2010
HOLA, QUÉ TAL. AQUÍ ESTAMOS
Lo cierto es que últimamente no me apetece escribir porque apenas pienso, lo cual no sé si es bueno o malo. Tal vez bueno porque así el pensamiento no padece, tal vez malo porque así se me congela el corazón y no pueda transmitir emociones. Tal vez no tenga nada nuevo que contar o quizás mis dos neuronas y media me impidan hacerlo. Podría ser. Hay momentos en la vida en los que la mente se queda en blanco y no hay sitio para nada. Paradójicamente, estos instantes son los que me llenan el alma porque no hay más preocupación que la de no poder parar el tiempo y volar eternamente dentro de una dimensión en la que nada duele y todo es perfecto. Pero, lejos de soñar, voy bajando a la tierra y posando los pies en el suelo con tanta firmeza como incertidumbre.
Toca época de cambios, todos los cambios posibles me han venido juntos. ¿Realmente todo pasa por algo? Tal vez sea bueno para poder respirar más y mejor, tal vez malo porque la nostalgia a veces se convierte en nuestro peor enemigo.
Sólo quería asomarme un rato a través de estas líneas y recuperar mi pasado convertido en posts, primero porque me sorprende la cantidad de gente que me ha escrito para animarme a republicarlos, segundo porque, supongo, ya no duele tanto lo que empiezo a dejar atrás.
Aunque me hubiera gustado que todo fuera diferente, mis sentimientos, mi pesimismo, mi tristeza, y en definitiva, lo que he reflejado a través de mis escritos, quiero creer que todo pasa por algo y que éste será el final de un final predestinado al dolor y que el día de mañana será un recuerdo maravilloso, imborrable en el tiempo, de los mejores de mi vida.
La puerta se cierra, pero dicen que siempre hay luz al final del túnel. Y aunque momentáneamente he dejado de soñar, espero que, al menos, "ese último momento" sí se haga realidad. Y los demás... que aguanten, y se aguanten.
Publicado por
Nuuk
en
00:58
6
críticas fundadas
miércoles 6 de octubre de 2010
EN LA OTRA ORILLA
A J, gracias por tu voz y tu inacabable repertorio de Rosana, tu calor y tu compañía aquella madrugada en Chueca, la primera de muchas noches infinitas que nos quedan por compartir. A F, por tu amistad, tus broncas y tu amor incondicional haga lo que haga y pase lo que pase, por quererme así. Anda que no nos queda por vivir...
A ti. Dondequiera que naveguemos, donde nos lleve la marea, nos vemos en la otra orilla.
Publicado por
Nuuk
en
00:58
8
críticas fundadas
viernes 1 de octubre de 2010
SIN TÍTULO
La niña de las despedidas frías ha puesto punto y final, a su manera, como siempre.
Qué manera más diferente de leer e interpretar la sinceridad y el cariño con que se dicen las cosas... yo me acosté con la estúpida ilusión de verte hoy pasar por mi casa y tú te acostaste con la idea en la cabeza de acribillarme con palabras de adiós. Intento justificarme sin tener que justificarme pero ya no me escuchas. Ni tú ni yo hemos aceptado nunca esta realidad. Y hasta para echarme de tu vida apagas tus sentimientos, ¿en qué momento se te congeló el corazón? Me cuelgas indiferente y me doy cabezazos contra la pared por no gritar, porque todavía me queda algo de cordura para callarme.
Mira, paso... paso de que sigas sin enterarte de nada, paso de que no quieras saber que te di mi vida a cambio de nada, paso de intentar arreglar, reconducir, sanar, fortalecer o reconstruir esta relación, porque también sabes que me has dejado sola en esto y vacía, vacía como este blog tan triste que borro entero porque releer tanto dolor me destroza aún más el alma si cabe. Y porque prefiero callarme y dejarte marchar aun sabiendo que no volverás.
Publicado por
Nuuk
en
15:51
11
críticas fundadas
viernes 24 de septiembre de 2010
DÍA CERO, CUANDO LA MENTE TODAVÍA ESTABA EN BLANCO
"Yo no puedo dejarte, pero yo tengo la excusa de los tontos sin cabeza que aman sin sentido y siempre me puedo agarrar al pretexto de los ciegos que no ven la realidad. Mi coartada consiste en no separarme de ti porque no puedo dejar de quererte y no soportaría perderte. Pero tú, ¿por qué no puedes? ¿cuál es tu excusa?
Es terrible tener millones de abrazos al alcance y sólo necesitar el tuyo, escuchar voces por todas partes y sólo buscar la tuya, la que me calma y me desquicia. Me pregunto adónde van todos los abrazos que ahora te guardas, dónde murieron tus palabras y si la balanza de tus besos ha dejado de inclinarse hacia mi lado. Probablemente. ¿Qué pasa por tu cabeza para que me robes de un plumazo todo el cariño que me dabas?
Hoy no pude dejar de pensar en ti. Por nada en especial, de repente llegan las ráfagas de nostalgia y la memoria no hace más que trabajar en su archivo selectivo para encontrar los recuerdos que de alguna forma me acercan a ti. Necesitaba respirarte, por eso al volver del trabajo tuve el impulso de pasarme por el bar donde nos dimos el primer abrazo. Me senté en la barra y te vi allí, en aquella terraza, con tu cocacola, tu montadito y tu sonrisa de oreja a oreja. Ya me gustabas, y de qué manera.
Mientras apuraba mi cerveza eché un vistazo atrás en el tiempo. Cuando la pizarra y la mente todavía estaban en blanco. Cuando no había manchas y no hacía falta borrador. Sonreí y me emocioné al mismo tiempo. Conseguí olerte en ese espacio que hicimos nuestro, reencontrarte cuando todo iba bien, rozar tu alma cuando eras toda ilusión. Me gustó saborearnos en estado puro y odié pensar en lo que nos habíamos convertido con el paso del tiempo. Te alcancé durante unos instantes para acordarme de cómo se vivía en el cielo de tus brazos y cómo se dormía en tu pecho. Cómo alguna vez sentí que me querías.
Hace mucho tiempo que no te siento cerca y volví donde te encontré por si quedaba algo de ti. Volé a tu cuerpo acariciándolo y me deshice otra vez en tus besos. Te imaginé en mi cama abrazándome durante noches sin fin. Evoqué nuestras locuras de niñas adolescentes. Soñé despierta, aunque fueran segundos.
Recuerdo al despedirnos lo que me costó separarme de ti. En la esquina tú tiraste a la izquierda y yo a la derecha y te quedaste esperando hasta perderme de vista. Tuve una sensación rara, atípica, más bien dulce. Giré la calle sabiendo ya todo lo que iba a quererte.
Hoy el bar está vacío, apenas dos almas me miran con extrañeza intuyendo las subidas y bajadas de mi montaña rusa. No hay mucho más. Restos de una hoguera que no termina de apagarse. Demasiado escrito en una pizarra. Demasiada vida en una mente. No hay borrador que valga para olvidar y volver al punto de partida. Ser siquiera un reflejo de lo que fuimos. Vivir y disfrutar sin pensar. Sin pensar. Vaciarte de bloqueos cuando me tienes enfrente, vaciarme de dolor cuando estoy contigo. Y sobre todo sentirte, como te sentía entonces. Quién pudiera volver al día cero, cuando la mente todavía estaba en blanco y la historia podría haberse escrito de otra manera.
Probablemente hoy haya sido uno de los días que más te he echado de menos, por tenerte y no tenerte, por sentirte, y no".
Publicado por
Nuuk
en
00:58
11
críticas fundadas
