lunes, 1 de diciembre de 2008

NOVIEMBRE DULCE

He cambiado las flores, ya en mejor vida y de las que tanto me ha costado desprenderme, por el árbol de Navidad. Ha sido raro montarlo sola, sobre todo cuando sobrevuela tanta incertidumbre e inquietud por saber dónde y de qué manera pasaré la última semana de diciembre. Me gustan estas fechas si sé que las pasaré rodeada de gente querida, pero se me congela el corazón y el habla cuando pienso en la posibilidad de que me quede en Madrid, lejos de los míos.

Me retumba la cabeza cuando me acuerdo del sueño que tuve hace meses, años quizás... aún conservo un extracto de lo que escribí por aquel entonces:

"Me llamaste llorando. Tu voz me hizo presagiar lo peor, pero ante todo traté de escucharte y calmarte. Había mucho ruido de fondo, yo en el trabajo intentando hacer oídos sordos a los cien mil teléfonos que suplicaban ser cogidos y tú en la calle, con un viento y frío terribles y sonido de sirenas que se perdían por las calles de Madrid. Por fin te atreviste a decir que estabas a escasos metros de mí. En menos de tres minutos ya te divisaba y lo único que se me pasaba por la cabeza era el abrazo que necesitaba darte para hacerte sentir algo mejor. Te abracé tanto y tan fuerte que perdí la noción del tiempo, te abracé con tanto amor que olvidé dónde estaba. Sólo quería correr a tu lado, abrazarte en nuestro mundo, besarte a todas horas, encontrar ese número de la suerte que nos hiciera escapar cogidas de la mano. Tenerte, por fin.

Tenías los ojos hinchados de tanto llorar. Llevabas una pequeña mochila y un billete de ida y vuelta sin cerrar. Habías viajado no sé cuántos kilómetros huyendo momentáneamente de tu caos y tus quebraderos de cabeza. Me dio la sensación de que buscabas en mí un pequeño refugio y en ese momento estaba dispuesta a entregarte mi vida entera por arrancarte una sonrisa. Me marché del trabajo lo antes posible y nos fuimos a casa. Tenías las manos heladas y ya era incapaz de dejarte que pasaras frío un segundo más. Porque conmigo, pensaba, tendrías todo el calor que pudieras necesitar a lo largo de tu vida.

El sol nos brindó la oportunidad de salir a la calle y respirar el invierno madrileño. Siempre me contabas que te volvía loca pasear por el Retiro y, como tus deseos son órdenes para mí, te llevé al parque de tus sueños. Rodeadas de verde, agua y luz te sentía más relajada, y hasta más contenta. Nos tiramos horas andando, recorriendo cada camino y descubriendo rincones mágicos. Apenas habíamos tenido tiempo para cruzar nuestras miradas y no te imaginabas que me moría por volver a empezar a abrazarte. Exhaustas, nos tiramos en la hierba, algo mojada por la humedad, pero con el ánimo ascendente, casi tan alto como las nubes que, en silencio, contemplábamos. De repente, rompes a carcajadas, te miro sorprendida, desconcertada pero feliz. Tú sí que tienes la sonrisa más maravillosa que he visto y la risa más emocionante que jamás he sentido. Te incorporas y te sientas encima de mí, bloqueando mis brazos con tus manos. Te acercas, me miras, me sonríes, te sigues acercando... me tiembla todo el cuerpo y se me nubla la razón y la vista, así que no me queda más remedio que cerrar los ojos, caer rendida a ti y esperar... jamás creí que me hablaras en serio cuando me decías que tus besos eran adictivos".

Desde que tuve este sueño, jamás volví a saber de ella...

Hoy, sin saber por qué extraña razón, me siento la persona más gilipollas que existe sobre la faz de la tierra.

De fondo, "Quiero ser", de Amaia Montero. Pues eso.

10 comentarios:

Juan Valdés dijo...

" Quiero ser el verbo puedo ,...."

"Acércate, que cuando estemos piel con piel,mis manos te dibujaran,
tu aroma me dirá tu edad
junto a ti, unidos sin saber por que,
seguramente se me note
el resplandor de una ilusión,
porque a tu lado puedo olvidar..."

Siempre...un placer. Gracias.

;)

Mikhon dijo...

Espero que no tengas que pasar estas fechas sola. Tendemos a necesitar mucho mas a nuestros seres queridos estos dias.

Lo de sentirte gili... pues bueno, todos hemos sido el mayor gilipollas del universo en un momento u otro.

Animo y besotes

diciembre dijo...

Acabo de reencontrarte y me alegra mucho, seguro que puedes pasar la navidad con todos los tuyos. Un beso!

Verónica (peke) dijo...

No eres la unica que a dia de hoy se siente asi, yo me siento asi desde hace casi 1 mes y aun mas cuando amas a la otra persona.

besotes de esta peke.

pd; te espero por mi rincon con una buena taza de cafe caliente.

Bollito de primavera dijo...

Que bonito, me encantado. Seguiré leyéndote. Un beso

helen dijo...

cuando dejamos escapar lo que más queremos tendemos a sentirnos un poco así...
un besazo, wapa!!!
ánimo!!

La chica de ayer dijo...

No seas tan dura contigo misma!

acoolgirl dijo...

Todos nos sentimos idiotas de vez en cuando y más... con las cosas del corazón!!

Intenta no pensarlo mucho, es el único consejo que me atrevo a darte y sé que, también, es de lo más difíciles de seguir.

Un besitooo y ya verás como todo está bien estas Navidades.

Tanais dijo...

Mucho ánimo niña, ojala no pases esas vacaciones en Madrid, un abrazo gigante

Řajbo♡ dijo...

bonito es lo que escribes