martes, 24 de febrero de 2009

MI META

Yo corría sin descanso y ella estaba esperándome en la meta. No aceleraba para ser la primera de la carrera sino porque sabía que cuando llegara tendría un abrazo como premio. Mi premio. Un abrazo.

Por qué suplico en sueños algo tan fácil de conseguir. Por qué esa imperiosa necesidad de sentirme protegida. Por qué corro tanto y hacia ningún lugar. Por qué me vacío cada vez más en vez de llenarme. Por qué busco donde no hay. Por qué no quiero lo que me dan. Por qué sueño en vez de vivir…

No tendría un solo motivo para quejarme y sin embargo me considero con derecho para quejarme por todo. No me falta nada, dicen por ahí que soy afortunada, que mi vida es emocionante y está surtida de alicientes. Yo no veo la emoción y lloro porque estoy estancada, porque estoy paralizada, porque, aunque pueda parecer exagerado y sonar desgarrador, no encuentro sentido a estos asquerosos días, en los que me pierdo con facilidad entre pensamientos negativos, cerveza y hastío. Porque me aterroriza detenerme a analizar el punto en el que estoy. Porque me fui de mi lado y dejé que el alma se paseara dando tumbos sin ton ni son, sin preocuparme lo más mínimo de mis objetivos. Porque sólo sé soñar dormida, porque hay días que no quisiera despertar y darme de bruces con un sol que no caliente, con un aire que no quiere que respire y que resulta asfixiante, con horas y más horas hundida en una tristeza de la que no recordaba su amargo sabor.

Lo daría todo por reencontrarme, por tenerme, por quererme, por compartir conmigo el regalo de vivir e ilusionarme. No quiero que nadie me espere en algún lugar sino volver a mí, reencarnarme en lo que siempre he sido, reconocerme y mimarme, no dejarme caer sino avanzar, crecer, sentir.

Pero estoy tan fuera de mí que no aspiro más que a caer rendida día tras día, noche tras noche, rota, agotada, esperando a que sea mi inconsciente el que me alivie de la crueldad de este sinsentido que me golpea el alma un segundo sí y otro también. No duermo para descansar sino para darle una tregua a mi alma. Cierro los ojos como la venda del ciego que no quiere ver. Me escondo en los sueños porque en la realidad sólo sé ser una auténtica cobarde.

No quiero que nadie me espere en la meta de mi carrera. Quiero estar yo, conmigo me basta y me sobra. Quiero ser mi propio premio, la victoria sobre todas las cosas, la valentía de no rendirme, la superación por adelantar a fantasmas, las ganas de seguir avanzando, la ilusión de ganarme, la fuerza para levantarme, la constancia de mantener el ritmo y llegar al final con una sonrisa de oreja a oreja.

Llegar a la meta. Encontrarme. Darme un abrazo. Reconciliarme.

(Otra canción dedicada a mí como compensación en el caso de no ganar mi carrera)




8 comentarios:

Ezne dijo...

Insisto mucho, ya lo sé, que soy muy pesada, pero es que lo creo firmemente, la vida reparte las cartas, pero tú eres quien las juega.

No olvides que cada día tiene algo distinto y especial, un momento, una sonrisa con un desconocido, por ejemplo, un café, una llamada, cualquier cosa... no importa, cada día hay muchas más cosas positivas que negativas, pero ya sabes que lo negativo suele llamar más la atención, pero no porque sea mejor, sino porque de otro modo no tendría motivo de subsistencia.

Tengo un montón de purpurina, ya verás como hasta tú misma ves lo muchisimo que brillas!!!!!!!!!

Un besote preciosa mía!

Lucía dijo...

A veces pasa, una deja de ser una misma, se pierde por los rincones y no hay manera de que una vuelva a encontrarse.

Normalmente es sólo cuestión de tiempo volver a encontrarse... Espero que sea así en tu caso.

Un abrazo

nieves dijo...

aunque busques una meta... lo mejor es disfrutar hasta que se consigue.... no te quedes en pretenderla, buscala, pero disfrutando mientrastanto del camino y de los acompañantes... besos... nieves

Bollito dijo...

Todo llega, la vida es un sube y baja, para apreciar los buenos momentos a veces hay que caer en el fondo. Poco poco iras subiendo, ya veras como si.

Mónica dijo...

Mientras llegue no dejes de disfrutar todo lo que te rodea, por si acaso, no vaya a ser que te pierdas algo...

Un beso

Djuna dijo...

Si pudiera escribirte alguna palabra, tambien lo haria para mi.
Un abrazo

Arrítmica dijo...

Vaya, hoy esta el dia de almas perdidas y desagelos variados, yo creo que nada de lo que nos rodea nos hace felices o infelices, al final estu mundo interior el que puede conseguir elevarte o hundirte.
No sabria aconsejarte nena, ni falta que hace... son rachas.. o eso espero.
Besazo!

simplementeyo dijo...

Bueno te entiendo pq me he sentido así, pq a veces me siento, pr me obligo a recuperarme y a seguir.. Date tiempo, piensa en verde (como el anuncio) y todo llegará.. Besos y muchos muchos ánimos.