viernes, 30 de octubre de 2009

DE MORALEJAS

Cayó al agua, lo saqué en menos de dos segundos pero ya fue tarde, no pude reanimarle a pesar de todos los esfuerzos.

Lo más importante que mi teléfono móvil y su tarjeta SIM se llevaron al más allá fue una ajetreada agenda de contactos y miles de sms de unos y otras que guardaba con un cariño desmesurado.

Por aquel entonces estaba medio liada y tres cuartos cegada por una niña que sabía que sólo podría darme disgustos.

Cuando metí la tarjeta sin apenas vida en otro teléfono, sorpresa!, comprobé que, efectivamente, había perdido todos los contactos y, sin embargo, había sobrevivido un solo mensaje de texto. El contenido era simple pero determinante: "Te quiero" - me escribía la de los disgustos.

El antes y el después, el punto de inflexión, la señal de que auguraba el futuro, la prueba de que el amor era real y eterno... no hay mal que por bien no venga - pensé - la pérdida de mi móvil me hizo caer en la cuenta de que mi destino empezaba a escribirse con grandes pinceladas de felicidad. Tenía que llegar, por fin, claro que sí...

Tres días después me la estaba pegando con otra. Con dos cojones.

Con un hasta luego Lucas algo adornado, me mandó a Alpedrete y desapareció de la faz de la tierra.

Por más vueltas que le doy, aún no he encontrado la moraleja a esta historia...

miércoles, 28 de octubre de 2009

SUEÑOS HÚMEDOS... CON CHENOA

Anoche soñé que me liaba con Chenoa.

Estoy pensando sustituir los coñazo de post que publico últimamente, que hasta yo misma me duermo mientras los escribo, por los episodios erótico festivos que tengo en estado de inconsciencia.

No sé por qué habrá sido Chenoa, no soy su fan número uno, ni es la aparece en mis fantasías sexuales... Hay cosas que se me escapan. Debe ser emocionantísimo estudiar la relación consciente-subconsciente, cómo extrapolamos lo real a lo imaginario, por qué soñamos con aquello en lo que no hemos reparado ni un segundo en las últimas 24 ó 48 horas.

El caso es que Chenoa no era un simple rollito de primavera, tampoco mi pareja, aunque nos tratáramos como tal. Nos conocimos después del rodaje de su último vídeo, "Duele", tras tragar como una campeona mi avalancha de críticas: que si no me gustaba cómo salía en el vídeo, ni con tirantes, ni con boina, ni vestida de militar, ni con el pelo pegao, ni tan maquillada. También le dije que tampoco me gustaba que se liara con tantos tíos, que les metiera tanto la lengua... en fin, detalles que ni siquiera visualizando en vídeo en la vida real me habría fijado. Increíble.

Alguna flor le cayó: impresionante en las escenas junto al piano. Y lo más acojonante, en el sueño le pregunté a cuento de qué esas tiritas en su mano izquierda, en plan boxeadora. Evadía la contestación.

El resto de nuestra historia de amor me la reservo... jiji. Continuará.

Ya quisiera el Bisbal ése tener una mujer como ella.

Por cierto, resulta que las dichosas tiritas son un homenaje a Michael Jackson. Sigo sin entender por qué no me lo dijo... grrr... pues nada, a ver si esta noche me despacho a gusto, cuanto menos, con una Gisele Bündchen de la vida...




martes, 27 de octubre de 2009

CUENTA ATRÁS

Dicen que explotará... llevo meses esperando que explote, pero se desvanece la esperanza.

Ahora soy yo la que debe marcar el ritmo, imponerme una cuenta atrás, corta, sin la tentación de parar el cronómetro.

Las cosas que crees que cambiarán y no cambian te hacen perder los nervios.

Y no quiero alimentarme y sobrevivir a base de tortillitas de lexatin.

Basta de dejar morir los segundos.

Mi tiempo es oro.

lunes, 26 de octubre de 2009

POCO MÁS

Sigo off.

Después de la semana tan asquerosita que he respirado, he hecho maletas y me he marchado de Madrid. A veces me gustaría tener ese ímpetu para hacer la maleta más grande y cargarla de más cosas, cosas que no volverán donde habitaron años, que buscan un nuevo destino, otros paisajes, tactos, olores y colores.

Tengo, lo que he denominado, depresión laboral, algo que prácticamente me ha absorbido toda la energía positiva acumulada. Me da pereza hablar de trabajo, sólo pensarlo me agota, me derrumba y me envenena. Entorpece mi día a día, altera mi descanso, cambia mi humor, me hace llorar y perder los nervios.

Curiosamente, en todo lo demás, me invade una nube de tranquilidad. No estoy en un buen momento pero, sin embargo, soy consciente de que, a pesar de tanta mierda laboral, estoy en calma, algo que estaba olvidando y que no tiene precio.

Me da miedo pensar cómo me sentiría si ninguna de las patas de mi mesa cojeara... acojonante.

miércoles, 14 de octubre de 2009

OFF

Hago click y me quedo en modo off.

No quiero pensar, ni escuchar, ni pararme un segundo. La vida es más fácil así, aunque me engañe. En el fondo sé lo que no quiero, pero estoy cansada de comerme la cabeza.

Estar off es una tirita que cura la herida a corto plazo, que dura poco, que se cae y deja la piel en carne viva. Es la solución de los cobardes, que no se atreven a tomar decisiones porque no saben hacia dónde quieren avanzar. Es una pausa, un respiro, una falsa desconexión de la realidad. Porque el miedo sigue acechando, pero se esconde un rato, como el amanecer y su atardecer, todo vuelve, nada permanece.

No es momento para ver la luz, no quiero, me hace daño. Ya me cansaré de tanta oscuridad, ya saldré, ya querré ser consciente, ya me buscaré.

Pero ahora no puedo. De momento sólo alcanzo a dar las buenas noches. Los días de sol ya vendrán... espero.

jueves, 8 de octubre de 2009

CUMPLEAÑOS

Qué bien me sienta salir de trabajar y cenar y tomar unas cañas con una camarada sincera y con la que no puedo parar de reirme, de lo malo y lo peor. No cambio ni un momento con esas amigas que hacen que las desgracias sean males menores, las que me dicen las cosas a la cara tal como las piensan, las que me ponen en su sitio y me hacen dudar y volver a dudar sobre mis andaduras por esos laberintos a los que me hago adicta sin ton ni son.

Aunque ahora, delante de la pantalla y con esta música de fondo, la vida vuelve a ser gris y confusa...

Dentro de unos días es mi cumpleaños. De un tiempo a esta parte decidí pasar esa fecha en la que me hago más mayor rodeada de mi familia, lejos de Madrid y de las montañas rusas emocionales. Con ellos me siento querida, cuidada, protegida. Con el paso de los años me doy cuenta cuánto necesito estar con mi gente y en mi adorada tierra. La nostalgia crece por segundos y a veces me hace llorar, algo que casi nunca me había pasado. Los años pasan y soy consciente de que no perdonan, y ahora más que nunca me muero por volver a mi sur.

Porque todavía no me explico qué es lo que realmente me ata a esta maldita capital, a la que no dejo de echarle la culpa sin motivo alguno.

Este año no estaré con los míos. Y me pesa tanto que no sé si podré conformarme con escuchar sus voces a dos metros del mar. Crezco y cada vez me siento más pequeña y vulnerable, más necesitada de ese cariño invisible que ahora empiezo a valorar y echar de menos. Siento que estaré triste y que me derrumbaré, que no será un cumpleaños feliz.

Esta noche el corazón me pide a gritos que vuelva, pero no sabría ni por dónde empezar, qué hacer, dónde ir, por qué marcharme... no sé si será otro espejismo que mañana olvidaré o si llegó la hora de llevar adelante una decisión que me da pánico.

Como una idiota, aún confío en que algún día llamarán a mi puerta para meterme los billetes en la boca y despegar... y empezar de cero.

Cobarde.


(Si me lo permitís, otro vídeo para mí).


Videos tu.tv

lunes, 5 de octubre de 2009

COMPATIBILIDADES INCOMPATIBLES

Es duro admitir que estás llena de prejuicios hacia la persona con la que medio compartes el día el día, pero más duro es ver cómo esa persona se derrumba en tu cara, consciente de que está muy por debajo del perfil que persigo, asombrada por mi extraña escala de valores y dolida porque apenas cumple con alguno de los requisitos que se supone debería tener.

Me dice, llorando, que no la quiero como es, que no la acepto, que busco y espero demasiado, que soy exigente, cerrada, cuadriculada. Que me avergüenzo de ella porque no encaja en ese estúpido esquema de cualidades, aptitudes y perfeccionismos paranormales varios que me he creado. Que desecho lo que se sale de mi norma y rechazo sin miramientos los elementos que quedan fuera de mi mapa conceptual.

Vaya lección.

En esta historia, tan llena de sinceridad, no me queda más remedio que callar.

No me cuesta confesarle mis prejuicios. Porque, desgraciadamente, los tengo. Y sin embargo, no sé por qué razón, mantengo una actitud de cercanía fuera de contexto, me inspira una dulzura que ni en mis mejores tiempos, me apasiona hacerle sentir como una princesa, me preocupo, la protego, la cuido, la quiero.

Ha sacado lo mejor de mí, y yo de ella. Y no creo que este cuento con final sea una manera de comprar mi conciencia y de recompensar su manera tan limpia de quererme.

Lo que no entiendo es esa compatibilidad tan insana para mi cabeza entre 'esto no es lo que quiero y pronto se acabará' y 'me sale solo quererla así'.

Cero coherencia entre mi forma de pensar y mi forma de actuar.

Tengo quebradero de cabeza para rato.


(Me dedico esta canción, esa búsqueda sin tregua del amor, del alma gemela. Las oportunidades perdidas y las historias que se acaban sin saber... si era ella).

jueves, 1 de octubre de 2009

EXPRIMIDOR DE VIDA

Dice mi psicóloga que me va a regalar un exprimidor.

Sería un detalle, llega la época de las naranjas y un zumo por las mañanas no me vendría nada mal (¿es época de naranjas?).

Un exprimidor... para evitar esos bloqueos mentales que me impiden vivir la vida con intensidad. Para tumbar mis barreras morales, para no disminuir la velocidad sin motivo, para destrozar esquemas que me niego a romper, para aprender a dejarme llevar sin rendirme cuentas.

Admiro a la gente que vive sin más, que procura no pensar y amortiza cada segundo como si fuera el último, que entonan cada instante el 'sólo se vive una vez'. Envidio a los que han aprendido a domesticar a su conciencia sin dolor y no tienen tiempo para reparar en las consecuencia de sus pensamientos, actos o deseos. Me siento bien al lado de aquellos que piensan que no hemos venido al mundo para perder el tiempo, para meter el freno o ralentizar la marcha.

El miedo a sentirse libre y vivo debería ser un pecado capital, porque el temor a exprimir la vida a la larga sólo conduce a la apatía y eso más que un pecado, viene a ser un tremendo delito castigado con pena perpetua.