martes, 3 de noviembre de 2009

EL NOVIO, LA NOVIA Y LA EX NOVIA

Otra que se me casa.

No gano para sustos, que tras un par de segundos en shock se convierten en alegrías. Me resulta gracioso que todas las novatas/principiantes/curiosas/confusas que deciden “probar” suerte al otro lado de la acera acaben en el altar de la mano de caballeros andantes, ignorantes de las hazañas pasadas de sus futuras mujeres.

Nuestra relación rozaba el abismo. Llevábamos juntas casi dos años y éramos demasiado cómplices como para estropear una amistad que se estaba haciendo trizas por querer inventar un amor fruto del gran cariño que nos profesábamos. La historia es la de siempre, empiezas tonteando y al final acabas quemándote por todas partes. Lo nuestro era más bien una relación abierta, no porque así lo pactáramos, sino porque en aquel tiempo, época de universidades, fiestas e inmadurez no concebíamos el concepto de relación estable. Ella tenía sus incursiones masculinas, yo mis aventuras alternativas, pero procurábamos no contárnoslo para evitar hacernos daño.

Lo que realmente nos unía no era un amor disfrazado de amistad sino una amistad disfrazada de un amor inocente e inexperto. Jamás nos impusimos reglas, aunque calláramos y sufriéramos en silencio. Jamás tuvimos el derecho a echarnos nada en cara. Jamás nos permitimos que se nos fuera de las manos.

Yo era feliz. Necesitaba más su cariño que su cama, prefería su lealtad a su fidelidad, su lejana presencia a su cercana incertidumbre.

El tiempo fue destrozando aquellos castillitos de arena que nunca pudimos construir sobre tierra firme, y antes de hacerlos escombros, decidí marcharme.

Más bien huí. La quería tanto que no soportaba ver cómo nos íbamos apagando, que ya no dábamos más de sí, que si no nos separábamos lo perderíamos todo. Elegí un país lejano, de esos que no encuentras en el mapa y que no recuerdas la capital que estudiaste con quince años. Un país del que no sabía nada, que me sonaba a chino tanto como su idioma. Me fui sola, llorando en un avión lleno de azafatas rubias monísimas a las que ni miraba por miedo a que me hablaran y no saber contestar. Descubrí la soledad a unos cuantos miles de kilómetros, la soledad física, la de deambular por las calles sin sentido, sin hablar con nadie, escondiéndome del mundo muerta de miedo y preguntándome una y otra vez qué coño estaba haciendo allí. Estuve a punto de coger un avión de vuelta antes de tiempo pero lo que no mata te hace más fuerte y finalmente decidí quedarme y sobrevivir, y vivir.

Fue una de las mejores experiencias de mi vida.

Regresé a España unos meses después. A pesar de todo lo vivido y disfrutado, para qué engañarme, tenía un pelín de pánico a reencontrarme con ella. Pánico porque no sabía si al mirarla a los ojos nos íbamos a reconocer, como siempre, o si por el contrario, se habría esfumado para siempre lo que un día nos unió.

Casualmente me enteré, por terceras personas, que estaba saliendo con un chico. La noticia fue un jarrazo de agua fría, pero era tan justo que yo hubiera tenido mis aventuras estando fuera como que ella rehiciera su vida con alguien que la quería.

Desde el primer momento supimos que lo nuestro seguía intacto, impoluto. Ha llovido desde entonces. Muchos años. Hemos hablado, recordado, reído y llorado, hemos viajado juntas, nos hemos apoyado siempre, nos hemos buscado cuando necesitábamos un cable o un trozo de cariño. Hemos arreglado nuestros mundos a golpe de carcajadas y confidencias.

Nos seguimos teniendo de la misma manera que hace doce años, puede que con más fuerza, y eso, sin duda, no tiene precio.

Ayer, cuando me llamó para darme la noticia de su boda, me alegré de corazón. Después de su familia, fui la primera en saberlo. Es delicioso ser la primera y la única en estas cosas del querer mujeril, casi tanto como ser la primera con la que compartes un acontecimiento de estas dimensiones.

En realidad no me gustan mucho las bodas. Sólo voy a las que realmente me sale del alma ir, a las que sé que no soy un cubierto más sino un testigo especial. Iré encantada de la vida, emocionada, contenta, radiante porque nada me hace más feliz que ver feliz a las personas a las que alguna vez amé.

(Me encanta esta canción, precisamente me transporta a aquellos años en los que, siendo pura inocencia, me quería comer el mundo...)

8 comentarios:

Kekalandya dijo...

Pues me parece una historia de amor preciosa... Aunque triste... Pero, claro, la vida no es una peli romántica y ñoña... La vida es vida ^^

La Mujer D dijo...

Y seguimos con el mejor de los repertorios! :)

Ayyss qué bonito! triste final, porque a mí me dirás lo que quieras pero...estos finales no me gustan (por mucho que sea FELIZ con un hombre con cola), así que apuesto porque ése no es precisamente el final de la historia (soy algo bruja), que es un punto y seguido. Si no...tiempo al tiempo...Y equivocarme no es precisamente lo que quiero ni lo que suelo hacer, quién sabe? :)

solodi dijo...

Que bonito, sobre todo que se mantenga la amistad. Después de ver L, no sé yo hasta que punto saldrá bien, pero confío en que quien se casa lo hace por amor.

Nuuk dijo...

Noooo Mujer D, hay amistades inquebrantables que si se fuerzan en busca de algo más no llevan a ninguna parte.. además, tendría q haber sentimientos de amor por ambas partes y jamás los volvió a haber desde entonces, si no ha surgido en diez años después, no va a surgir ahora.. digo yo.. las cosas así están mejor que bien.
Un beso guapa.

gorgeousefg dijo...

Preciosa historia y precioso final... sin embargo, me he quedado con la intriga por saber el nombre de ese sitio al que te fuiste aquellos meses y qué estuviste haciendo... me encantan esos viajes así...

Anónimo dijo...

Realmente una suerte poder seguir teniendo eso que dices.

simplemente yo dijo...

Enhorabuena a la novia y a ti por esa amistad, por haber conseguido eso que es tan dificil, mantener intacta la amistad.. Suerte a ella en su nueva vida. Besos
PD: Ya estoy al día contigo, me encanta pasarme por aquí. Besos

Anónimo dijo...

LA GRAN hechicero de gran alcance que
BRING BACK mi ex novio.
Sólo quiero decir gracias profeta ahmed por todo lo que has hecho por mí.
Él está de vuelta ahora. Ese poderoso hechicero cancelar el divorcio - y que mi ex novio de vuelta.
Mi nombre es Joy Felipe, de España. Nunca creí en el amor
hechizos y magia hasta que conocí a este hechicero, una vez cuando fui a una cumbre de negocios
a principios de este año. Me refería a un hombre cuyo nombre es PROFETA AHMED
que es muy potente y puede ayudar a lanzar hechizos para traer de vuelta uno se ha ido,
perdido, el comportarse mal amante y hechizo de dinero magia o hechizo de un buen trabajo o
hechizo suerte. ahora estoy feliz y un testimonio vivo cos del hombre que había querido
casarse conmigo dejado 3 semanas antes de nuestra boda y mi vida estaba patas arriba porque nuestra
relación ha estado en marcha durante 3 años. Yo realmente lo amaba, pero su madre era
contra nosotros y que no tenía trabajo que paga bien. Así que cuando me encontré con este hechicero, i
le contó lo sucedido y le explicó la situación de las cosas para él. en
principio estaba indeciso, escéptico y dudoso, pero yo sólo le di un try.And
en 7 días, cuando volví a Canadá, mi novio (ahora marido) me llamó por
él y vino a mí pidiendo disculpas que todo había sido resuelto con su
madre y la familia y se puso una nueva entrevista de trabajo por lo que deberíamos casarnos. yo
no creía que el cos hechicero sólo pidió mi nombre y mi
novios nombre y todo lo que quería que hiciera. Bueno estamos felizmente casados ​​ahora
y estamos esperando nuestro niño pequeño, y mi esposo también conseguimos el nuevo trabajo y
nuestras vidas se hicieron mucho caso better.in que en cualquier situación puede ponerse en contacto
profeta ahmed solutiontemple399@gmail.com a su correo electrónico o su celular personal 2347053375151
Gracias por toda su ayuda profeta prometo compartir este testimonio a cada cuerpo en el ancho mundo que usted.