lunes, 25 de enero de 2010

NO ESTARÉ

En cuántas habitaciones de hotel me dejaste con mis penas sin piedad. Y ahora que más da, que más da. Ahora viajo sola, vivo en bosques sola. Ya no tengo miedo, hay luz al fondo siempre, hay luz al fondo. Y puedo ver pequeños islotes a flote, que dejan que el sol les toque.

Y no sé si quiero irme o me quiero quedar. Lo que sé es que ya no quiero que me duela más, no. Así que no estaré, la próxima vez no estaré.

El viento corta mi boca, pero no lo suficiente como para que no puedan curármela los besos de otra. Y desayuno lo que sabes que me gusta aunque preferiría desayunar tu piel si no fuera porque te asusta. Y no volveré a dejar que mis lágrimas me impidan ver tanta belleza como tengo a mi alrededor.

Tan lejos te siento tan cerca, y tan cerca te sentí tan lejos. Ahora no me quejo, yo lo consentí, insistí en quererte. Y ahora que no sé si insistir tú sí insistes en quererme. Paradoja constante del amor, cuando te vas, me quedo yo, cuando me voy, tú te quieres quedar.

Pero otra vez, no estaré, no. La próxima vez no estaré. Aunque te eche de menos, no estaré.

La próxima vez no estaré.

(Bebe - Y.)

lunes, 18 de enero de 2010

QUIEN ARRIESGA TAMBIÉN PIERDE

Lo peor de apostar es saber que hay posibilidades de ganar, pero también de perder.

Los que apostaron por que ganara perdieron  y los que apostaron por que perdería, ganaron la apuesta.

Uno cree que está mentalizado para todo y, sin embargo, descubre que siempre se puede caer más hondo de lo que está.

Tenerlo todo y al segundo... esfumarse.

Y el corazón se rompe, y el alma llora, y el cuerpo duele.

Y dejas de creer en las personas, en la ilusión, en el amor.

Y te vacías tanto que ni el sol más grande te dará un ápice de luz para seguir adelante.

Quisiera odiarte, pero no me sale otra cosa que seguirte queriendo.

viernes, 15 de enero de 2010

YO DE MAYOR QUIERO SER...

En el psicólogo, justo antes de terminar:

- ¿Y bien? ¿Qué te llevas de esta sesión?
- Hmmm... me llevo este par de folios... llenos de cuadraditos y flechitas...

Un par de folios por 60 euros, no está nada mal.

Lo he decidido: yo de mayor quiero ser psicóloga.

(He metido en el microondas la taza con el colacao pero SIN la leche y he llorado cuando Tatiana se ha despedido de Ángel... conclusión: creo que me sale más a cuenta empezar a buscar psiquiatra).


lunes, 11 de enero de 2010

PERO ESTA TARDE TAMBIÉN TE VAS

Tenía tantas cosas bonitas e interesantes que escribir... y me sorprendo descubriendo cómo una bajada pesa más que una subida, cómo la nostalgia vence a la alegría y cierra de un portazo el par de ventanas por donde entraba aire fresco. Cómo equilibrar la balanza y añadir más gloria que pena, más risas que lágrimas.

El caso es que los malos, en dos décimas de segundo, adelantan a los buenos y llegan a la meta sepultando las esperanzas de aquellos que corren y luchan sin cesar para alcanzar el objetivo.

De arriba a abajo, en un puto click.





Te miro, amor
Y tú cambias la mirada
Te miro, amor
Mi piel no le teme a nada
Dispárame al corazón

Siento el calor
Cuando mis dedos le ganan a otro botón
No hay nada como desnudar
Tu cuerpo entero y amarrar
Tu excitación

Sabía que eras fugaz
Que eras libre simplemente
Te estás yendo, corazón ¿verdad?
Y se te ve tan impaciente
Lo supe siempre, eres fugaz
Y aún así yo me arriesgué
Lo haría otra vez

Susúrrame
Explícamelo al oído
Susúrrame
Que quiero que tus labios
Rocen mi dejadez y bésame
Y bésame

Yo siempre lo supe, amor
Que eras así fugaz
Que eras libre simplemente
O te estás yendo corazón
Se te ve, estás impaciente
Yo no te lo impediré
Puedes irte libremente
Oh, lo supe siempre, eres fugaz
Siempre fue así de evidente
Siempre lo tendré presente

Lo sé, amor, que eres fugaz
Que te vas inevitablemente
Aunque yo me aferre
Con la fuerza de un millón de soles
Y me arranque con las manos el alma
Y aunque se sequen mi ojos de llorar
Sé que no puedo hacer nada de nada

Porque yo sé que eres fugaz
Pero esta tarde no te vas,
Amor, no te vas

jueves, 7 de enero de 2010

VOLVER

Soy de las que tropiezan mil veces con la misma piedra, a estas alturas de la vida podría haber construido un muro kilométrico que, para matar dos pájaros de un tiro, aprovecharía para darme cabezazos cuando algo sale mal. No sé mirás atrás y recordar el dolor, no tengo cabeza para darle pataditas a esos pequeños obstáculos que entorpecen mi camino. Me dejo llevar porque siempre quiero sentir más, aún sabiendo que volveré a salir escaldada por todas partes.

No vuelvo a los infiernos pasados, pero sí retorno a aquellos instantes que alguna vez me hicieron tocar el cielo, aunque la caída libre fuera de lo más estrepitosa. Tengo la debilidad de volver a los mismos brazos que me acogieron y rechazaron, que me dieron la vida y me la quitaron. Mi existencia tiende a ser cíclica, lo que estuvo una vez siempre termina volviendo. Porque no sé cerrar puertas, tengo la costumbre de dejarlas entreabiertas.

La eterna contradicción entre cabeza y corazón, entre sentir y no sufrir, entre vivir y sobrevivir.

Mi año empieza algo triste, nostálgico, medio vacío. Me planto en la orilla y la marea me lleva y me trae, al son de olas que trato de esquivar, las mismas que intentan ahogarme, las que quiero atravesar, sobrevolar, respirar, las que me desvían a la profundidad o me transportan a un mar en calma.

Ya no sé si compensan las medias ilusiones y las noches en vela con el corazón latiendo a mil, el cosquilleo, la magia. No sé si vivir de los sueños que nunca se cumplen, si combatir con los fantasmas que anidaron una vez y que hoy vuelvo a recibir con los brazos abiertos, sin pensar en las consecuencias. No sé si es la soledad la que hace que vuelva a vibrar con los mismos gestos que hace tiempo cavaron la tumba de mi alma.

Demasiado impaciente para racionalizar la irrealidad. Demasiado vacía para no vivir esta emoción. Demasiado confusa para no apreciar las pisadas en falso. Demasiado cobarde para no querer ponerle nombre a esta sensación.

Maldita tristeza.

P.D. Feliz 2010 para tod@s.