lunes, 18 de enero de 2010

QUIEN ARRIESGA TAMBIÉN PIERDE

Lo peor de apostar es saber que hay posibilidades de ganar, pero también de perder.

Los que apostaron por que ganara perdieron  y los que apostaron por que perdería, ganaron la apuesta.

Uno cree que está mentalizado para todo y, sin embargo, descubre que siempre se puede caer más hondo de lo que está.

Tenerlo todo y al segundo... esfumarse.

Y el corazón se rompe, y el alma llora, y el cuerpo duele.

Y dejas de creer en las personas, en la ilusión, en el amor.

Y te vacías tanto que ni el sol más grande te dará un ápice de luz para seguir adelante.

Quisiera odiarte, pero no me sale otra cosa que seguirte queriendo.

5 comentarios:

Lucía dijo...

También pierde, pero cuando uno apuesta tiene que ser consciente de que puede perder. De todas formas, es mejor apostar y perder que pasarte la vida pensando qué pudo haber sido.

Ya ganarás otra vez...

Jei dijo...

prefiero tener la certeza que quedarme con la duda.

evidentemente, eso no quita que duela igual.

simplemente yo dijo...

Es cierto que puedes perder, pero como dicen por ahi, si no apuestas ya estás perdiendo de antemano, así que mejor apostar y perder que no haberlo intentando, porque eso de no apostar es como estar muerta. Besos

helen dijo...

El intentarlo puede considerarse una victoria... pero de eso sólo serás consciente con el tiempo ;)

besiños

Cristina. dijo...

Creo que sé la sensación que tienes. Y uno mismo, cuando se da cuenta que la ha cagado al hacer caso del refrán tan guay "quien no arriesga...", entonces el refrán pasa a ser un refrán asqueroso e ignorante, y sisi, muy teórico, pero nada de práctico.

Peeero eso es sólo lo que piensa uno mismo cuando ha visto que sí, que ha perdido al arriesgar. Desde fuera, sólo puedo preguntarte... ¿Por qué arriesgaste? Algo, aunque no sepas el qué, hizo que lo intentaras. Si no lo hubieras hecho quizá no habrías perdido, pero puede que hubiera sido peor la incertidumbre, el no saber qué habría pasado si...

La vida no nos da las respuestas de antemano, por eso tenemos que firanos de nosotros mismos, y actuar o con cabeza o con corazón. Y siempre siempre existe esa posibilidad de liarla. Pero también de no hacerlo.

Si piensas en apuestas, siempre ganarás o perderás. Porque e slo que tienen las apuestas, no hay más. Pero... y si lo cambias por caminos? Sólo te desviarás, y el camino es largo, siempre hay posibilidades de retomar el que, más tarde, te has dado cuenta de que querías.

Un abrazo Nuuk!!