miércoles, 10 de febrero de 2010

COSAS QUE SE TE PASAN POR LA CABEZA EN DIEZ SEGUNDOS

8 de la mañana. Centro de Salud. Cojo número para la analítica, miro el panel electrónico, suspiro e intento razonar medio dormida: si yo tengo el número 48 y van por el 73 esto quiere decir que tiene que llegar al 00, empezar la secuencia y llegar al 48, o sea, ¡75 personas por delante! Me cago en tó, localizo un asiento y me espatarro para intentar relajarme enganchada a la música del iPod. Visualizo la escena, miro a izquierda y derecha, nada/nadie interesante. Cierro los ojos y me meto en mi mundo. Despierto un poco más, miro hacia la salida, entra una pava y el radar se me dispara. Es la típica entendedora de la vida con cara de buena gente y sonrisa angelical, de las que cantan y tocan la guitarra en el coro del cole privado, de las de misa diaria y confesión semanal, de esas que te analizan y se acercan demasiado a ti porque el cariño y la amistad entre las personas es lo más bonito que hay y porque la paz y el amor reina entre nosotros por encima de todas cosas. La miro por razones obvias, y me acojono en cuanto se cruzan nuestras miradas y me sonríe sin dudarlo. Ha sido una alucinación - pienso - y vuelvo a mi mundo.

Después de cuarenta mil horas de espera, muerta de frío y hambre (en ayunas que estaba, claro), miro el panel y van por el 41. Me levanto y me dirijo a la puerta del laboratorio, y de repente, aparece, de la nada, como una iluminación divina, la chica de la guitarra y los coros, y me para:

- Yo a ti te conozco - me dice.
- Eeeeehhhh, ¿cómooorrr? Estooooo, ains (por dioss, pero ¿esta tía de dónde ha salido?)
- Sí, sí, que te conozco, seguro - y se me queda mirando fijamente, esperando una respuesta.

Pasan los diez segundos más largos de tooooda mi vida, en los que me da tiempo a pensar: ains, que seguro que a esta pava la conocí en el Escape y yo iba medio pedo y no me enteré de nada y seguro que hasta me lié con ella y me dio su teléfono y nunca más la llamé... qué vergüenza, por dioss, porque una tía así dónde la voy a conocer si no... piensa Nuuk, piensa, a lo mejor es la novia de alguna amiga, el lío de alguien, la nieta de la hija de la prima de una que me gustaba... seguro que la invité a una copa y después me dejó tirada, o yo a ella... a lo mejor es alguna camarera de algún antro de esos raros y le metí cuello y me mandó a Alpedrete... o tal vez la ex de la ex de mi ex que se metió por medio y no sé qué... bueno, tranquila, que lo mismo es alguna conocida con la que has coincido en algún sitio, ¿en una iglesia cantando gregoriano?, o alguna ex compañera de trabajo... a saber... yo, por si acaso, me callo la boca.

- .................................... (sonrisa profidén y cara roja como un tomate a punto de explotar)
- Que sí, mujer... ¿tú estuviste en el jarinoverklander?
- ¿Dónde? - me quito un auricular
- En el jarinoverklander
- ¿¿¿??? (No me entero de lo que dice) Mmmm, creo que no... - digo temblando y avergonzada de mí misma, y me quito el otro auricular.
- ¿Seguro que no estuviste en el colegio Virgen de nosequé?
- Aaaaahhh, pues nooo - gracias a Dios, respiro.
- Ah, entonces perdona, me habré confundido, es que te pareces muchísimo a una chica que estuvo en el colegio Virgen de nosequé (nunca me enteré del nombre real del colegio). Bueno, pues perdona. Ta luego.

Y me dirijo al laboratorio, por fin, mi turno.

Había tropecientas mil enfermeras, pues me viene a tocar la de noventa y siete años y mirada perdida. Me destapo el brazo derecho, me toca, me busca la vena, me toca, me vuelve a tocar. No hay vena - dice. Me pide el brazo izquierdo, me toca, me busca la vena, me toca, nada, que no hay vena. Se tira más de diez minutos tanteando, mientras tanto la enfermera de al lao había pinchao a ocho personas por lo menos. Mi anciana Due sigue buscando la vena perdida. Me sale la risa floja y la cara de tomarón colorao... no creo que sea tan difícil, nadie ha tardado tanto en notarme/verme/encontrarme la vena, joer!!! Viene su colega, me busca la vena y no la encuentra, se marcha frustada. El laboratorio se vacía y me quedo con la que podría ser mi tatarabuela, la animo y la consuelo, se caga en mí pa sus adentros, hasta que por fin, milagro, atina, me saca treinta mil litros de sangre, me deja tó mareá y respira profundamente.

Ya en la salida, aparece, otra vez de la nada, la petarda de la guitarra y se me pone a hablar:

- Hija, es que te miro y cómo te pareces, en serio. Bueno, ahora que me fijo bien, tú eres más alta y tienes un acento así como de Sevilla (¿así como de Sevilla? cuánta incultura en este planeta, madre mía).
- Pues este mundo debe estar plagado de dobles míos, porque no sabes la cantidad de gente que me dice que me parezco a no sé quién y a no sé cuántos... debo tener la cara más común del lugar. Snif.

A todo esto, mientras estoy hablando con "Dios es amor, la Biblia lo dice, Dios es amor, Santiago lo repite", pasa por delante mi querida y anciana enfermera con piernas de parkinson y me sonríe así como cagándose en mi puñetera vena. Seguramente, después de mi paso estelar, tomara la decisión, por fin, de jubilarse. Así que puede que hasta le haya hecho un favorcín.

Pitando que salí de allí. Madre mía, que Dios nos pille confesaos.

7 comentarios:

La mujer D dijo...

Genial! que se te acerque y te dé conversación la única pava entre miles de personas en una sala de espera que está "bien"...no pasa todos los días. Pero...me he quedao con las ganas de más! ya está? no pasó nada más? no te interesaba? buf! necesito más detalles.

Tantaria dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tantaria dijo...

Desde luego, menuda ligona estás hecha. ¿No te conocería de "los grupos de fe"? Porque tengo el presentimiento de que a ti el rollito de coro eclesiástico te mola...juas juas juas jaus

simplemente yo dijo...

Jjaja, desde luego me he reído un montón, hoy con tu post. Besos

Pilar dijo...

Hola Nuuk.....mucho tiempo sin leerte y por lo poco que me ha dado tiempo hoy veo que muchísimo más animada...es lo que tiene el tiempo que todo pasa (lo malo y lo bueno).
Seguiré leyendote

Nuuk dijo...

Mujer D: jajaja, ¿tú no sabes que los buenos finales nunca se cuentan? Pero vamos, que no fue el caso, la cosa se quedó ahí, sin más (snif?).

Tantaria: juas juas juas te voy a dar yo a ti, no me hagas hablar, no me hagas hablaaaaaar, cabr...

Simplemente yo: yo también me reí mucho viviéndolo!

Pilar: me alegro de verte otra vez por aquí. Mi vida sigue siendo una montaña rusa, como siempre, pero creo que jamás hay que dejar de pelear.

Abracitos a todas!

solodi dijo...

que bueno diosssssss, me vuelvo a reir con tus posts y me gusta mucho que allas recuperado tu gran humor. un besooooooo