miércoles, 24 de febrero de 2010

A VOSOTROS...

En los momentos más bajos, a falta de novia, a quien más se suele echar de menos es a la familia. Al menos a mí me pasa. Estos días se puede decir que mi cuerpo no está respondiendo a la altura, que uno de esos virus asquerosos se ha instalado en mi estómago y hace de las suyas para dejarme prácticamente indefensa. No es que eche de menos estar en casa, más bien diría que echo muchísimo de menos a cada una de las personitas que forman parte de mi familia, porque con ellos, a pesar de los pesares, me siento protegida, fuerte y en paz.

Hace unos años, huyendo de un momento crítico y encontrándome de vacaciones al otro lado del mundo, alguien me enseñó un vídeo montaje con musiquita de fondo en el que salía mi hermano de viaje por tierras italianas. Mi reacción fue ponerme a llorar como una magdalena. Desde entonces, cada vez que escucho esta canción, sigo llorando como la misma magdalena de aquel entonces.

Porque hay amores y amores y, probablemente, el de mi familia, sea el más grande e infinito que siento.

3 comentarios:

Lorena Chavarría dijo...

el amor de la familia, es algo mágico, es algo que tal vez no valoramos hasta que los extrañamos, los tenemos lejos, o no estan , es preferible siempre sentir ese afecto de esas personitas por que por muy lejos que esten, ese afecto increíblemente nos sana.

cariños

La Mujer D dijo...

La familia es lo mejor que tenemos, cuando existe distancia con ellos...lo peor. Buf! te entiendo y mucho. No tardará :).

Un besazo (y este con abrazo grande)

simplemente yo dijo...

Es normal que te sientas así, y que cuando estes baja de ánimos eches de menos a tu familia, pero sabes que ellos, aunque no los tengas cerca, estarán contigo siempre. Besos