viernes, 29 de octubre de 2010

DESDE EL -100

La vida me ha ido preparando para vivir el amor, para sentirlo y sufrirlo, para amarlo y odiarlo, para que me rompan el corazón y romperlo yo, para que me lo hagan trizas y lo reinvente, para morir por desamor y resucitar por la vida.

Lo que nadie me había explicado y que la vida tampoco me ha enseñado hasta ahora es cómo puede digerirse que una misma persona te parta el cuerpo, la mente, el corazón y el alma más de una vez. Resurgí de la primera, la segunda me ha matado y rematado.

Y vuelta a empezar... desde -100 y esperando llegar algún día al +100, pasando por el maldito cero, punto muerto.

lunes, 25 de octubre de 2010

HOLA, QUÉ TAL. AQUÍ ESTAMOS

Lo cierto es que últimamente no me apetece escribir porque apenas pienso, lo cual no sé si es bueno o malo. Tal vez bueno porque así el pensamiento no padece, tal vez malo porque así se me congela el corazón y no pueda transmitir emociones. Tal vez no tenga nada nuevo que contar o quizás mis dos neuronas y media me impidan hacerlo. Podría ser. Hay momentos en la vida en los que la mente se queda en blanco y no hay sitio para nada. Paradójicamente, estos instantes son los que me llenan el alma porque no hay más preocupación que la de no poder parar el tiempo y volar eternamente dentro de una dimensión en la que nada duele y todo es perfecto. Pero, lejos de soñar, voy bajando a la tierra y posando los pies en el suelo con tanta firmeza como incertidumbre.

Toca época de cambios, todos los cambios posibles me han venido juntos. ¿Realmente todo pasa por algo? Tal vez sea bueno para poder respirar más y mejor, tal vez malo porque la nostalgia a veces se convierte en nuestro peor enemigo.

Sólo quería asomarme un rato a través de estas líneas y recuperar mi pasado convertido en posts, primero porque me sorprende la cantidad de gente que me ha escrito para animarme a republicarlos, segundo porque, supongo, ya no duele tanto lo que empiezo a dejar atrás.

Aunque me hubiera gustado que todo fuera diferente, mis sentimientos, mi pesimismo, mi tristeza, y en definitiva, lo que he reflejado a través de mis escritos, quiero creer que todo pasa por algo y que éste será el final de un final predestinado al dolor y que el día de mañana será un recuerdo maravilloso, imborrable en el tiempo, de los mejores de mi vida.

La puerta se cierra, pero dicen que siempre hay luz al final del túnel. Y aunque momentáneamente he dejado de soñar, espero que, al menos, "ese último momento" sí se haga realidad. Y los demás... que aguanten, y se aguanten.

miércoles, 6 de octubre de 2010

EN LA OTRA ORILLA




A J, gracias por tu voz y tu inacabable repertorio de Rosana, tu calor y tu compañía aquella madrugada en Chueca, la primera de muchas noches infinitas que nos quedan por compartir. A F, por tu amistad, tus broncas y tu amor incondicional haga lo que haga y pase lo que pase, por quererme así. Anda que no nos queda por vivir...

A ti. Dondequiera que naveguemos, donde nos lleve la marea, nos vemos en la otra orilla.

viernes, 1 de octubre de 2010

SIN TÍTULO

La niña de las despedidas frías ha puesto punto y final, a su manera, como siempre.

Qué manera más diferente de leer e interpretar la sinceridad y el cariño con que se dicen las cosas... yo me acosté con la estúpida ilusión de verte hoy pasar por mi casa y tú te acostaste con la idea en la cabeza de acribillarme con palabras de adiós. Intento justificarme sin tener que justificarme pero ya no me escuchas. Ni tú ni yo hemos aceptado nunca esta realidad. Y hasta para echarme de tu vida apagas tus sentimientos, ¿en qué momento se te congeló el corazón? Me cuelgas indiferente y me doy cabezazos contra la pared por no gritar, porque todavía me queda algo de cordura para callarme.

Mira, paso... paso de que sigas sin enterarte de nada, paso de que no quieras saber que te di mi vida a cambio de nada, paso de intentar arreglar, reconducir, sanar, fortalecer o reconstruir esta relación, porque también sabes que me has dejado sola en esto y vacía, vacía como este blog tan triste que borro entero porque releer tanto dolor me destroza aún más el alma si cabe. Y porque prefiero callarme y dejarte marchar aun sabiendo que no volverás.