domingo, 9 de enero de 2011

PERDÓN POR LAS ROSAS QUE NO RECIBISTE

Hoy me acordé de esa mirada cruzada que apenas duró dos segundos. El nudo en el estómago, mi silencio para que no notaras mi voz quebrada, el primer síntoma. Estábamos en aquel patio sin poder parar de reírnos, como si nos conociéramos de toda la vida, en plan reencuentro, celebrando el volver a vernos. Recordé aquella despedida rápida, ya echándote de menos, preguntándome cuándo sería la siguiente vez que te vería, si es que te vería. No pasó mucho tiempo hasta que volvimos a celebrar entre besos interminables y cervezas todo lo pendiente, como si se nos fuera la vida en ello.

Después de tanto tiempo, lo confieso, he pecado de ira, pecado capital. Me faltó tacto y vomité palabras sin pensar en tu reacción ni en el daño que podía hacerte. No me preocupé lo más mínimo de pensar en ti, en cómo te sentirías tras escucharme. Estaba muerta de dolor, dolor que pudo convertirse en un rencor pasajero que acabó fulminándote. Mi estrategia siempre consistió en protegerme sin atacarte, pero esta vez me equivoqué y te la metí sin piedad, no como venganza sino como respuesta a mi estado de desesperación. No fue premeditado, simplemente me dejé llevar y te escupí a la cara, te eché la mierda encima, la mierda que llevaba dentro y que hasta entonces no había podido sacar. Fue algo instintivo, te aseguro que no hubo ensañamiento ni ánimo de herirte, pero no pude controlar mi bloqueo y no me preocupé de las consecuencias. No tiré a dar, no apunté a matar. Disparé sin pensar si podrías esquivar mis balas o no. Disparé porque necesitaba disparar, porque el cuerpo me lo pedía a gritos y no pude acallar sus súplicas, Perdí el control, apareció la rabia y no dudé en apretar el gatillo, me salió sin más, sin poder ni querer evitarlo, porque callándome me hubiera explotado el corazón y la razón y no, no estaba dispuesta.

Perdona si pensé sólo en mí. Si en esos momentos me importaste una mierda. Si no supe amarrar el dolor. Ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos. Soy imperfecta hasta reventar. Soy tan humana que me harto de cometer errores, pero éste fue grande. Lo siento.

No pienso nada de lo que te dije, no hubiera perdido un segundo de mi vida en dedicártelo si no creyera que eres lo que jamás dejé de creer. Nunca cambié el concepto de ti, a pesar de haberte odiado. Si me mantuve a tu lado no fue por enganche emocional sino porque me enamoraste así, con tus cosas buenas y tus cositas regulares. Me atrajo no sólo tu manera de ser sino tu corazón, y si hay algo que no puedo poner en duda es tu deseo de querer hacer bien las cosas. Te he defendido siempre a capa y espada llevando la contraria a parte de un público que te hubiera echado a los leones, te he comprendido y justificado, he hablado maravillas de ti a pesar de las rarezas de la vida. Jamás te he criticado o lapidado. Porque estoy orgullosa de haberte conocido, de haber crecido y aprendido contigo, porque eres buena gente y sé que el dolor que me hayas podido causar nunca fue intencionado. Si supieras el concepto que sigo teniendo de ti, con tanta tempestad a nuestras espaldas, no te lo creerías.

Pero la vida es jodida y estoy hasta los cojones de salir perdiendo. La situación es adversa y no quiero confundir la angustia que me provoca todo esto con la que tú puedas causarme. Creo en ti y mi confianza es tuya, sé perfectamente quién eres, por qué haces las cosas y por qué pasan las cosas. Conozco tu esencia. Pero tengo límites, tengo momentos, tengo bajones, tengo inseguridades, tengo lagunas, bloqueos y mierdas en la cabeza y reconozco que en esta ocasión se me ha ido de las manos.

Sé que tu alma no es negra. Tu confusión me ha confundido, tu indiferencia me ha enfurecido, tus actos me han rebelado. Pero sé que no es la manera, que hay que moderarse cuando uno está jodido, que hay que expresarse pero sin atacar. Porque no, aunque se me hinche la vena cuarenta mil veces, no quiero que dejes de pensar en todo lo que te he querido. Tal vez por eso no pueda... no pueda quedarme en blanco y hacer como si no pasara nada, y caer en el error de reprocharte tus fallos sin valorar tus aciertos. Tal vez he hecho demasiado hincapié en tus despistes, en echarte en cara lo que nunca prometiste. Tal vez deba cuidar mi lenguaje inapropiado y agachar la cabeza, y pedirte perdón.

Puede que vengan otros calentones, otros vacíos y otros arrebatos, pero también seguirá latente todo lo que siempre nos ha unido, y es lo único que quiero y me importa mantener.

Pero por favor... no te decepciones. Sabes quién soy, sé que lo sabes, aunque ahora no puedas verlo. Ha sido injusto, como tantas cosas, ¿acaso algo ha sido justo? Acuérdate de todo, también de lo bueno. Tómate tu tiempo, tienes todo el del mundo. Luego si te apetece pásate por casa, recoge tus regalos y déjame que te dé un abrazo tan grande como tú.

Supongo que mi reacción desproporcionada ha sido la manera más burda, absurda y patética de decirte que te quiero.

Anoche soñé contigo. Volvíamos a vernos después de no sé cuánto tiempo. Y de nuevo esas miradas cruzadas, esa tensión, la complicidad infinita, las miles de risas y, entre música y cervezas, los jueguecitos por debajo de la mesa, el tocarnos sutilmente hasta quemarnos, los besos recuperados, el nudo en el estómago, las palabras, la pasión. La continuación de aquella inolvidable primera noche.


18 comentarios:

Cantares dijo...

Deberías hacer un esfuerzo para encontrar equilibrio,es terrible cuando se descarga la ira sobre el ser amado,le hace daño a los dos.
Besos

candela dijo...

Me dejas sin palabras. Besos

Anónimo dijo...

A veces, aunque una quiera, no puede dejar lo que le importa... Si es así pero te hacen daño, es complicado y se suceden sentimientos tan contrapuestos como los que relatas. Creo que deben sentirse afortunadas por tenerte. Independientemente de todo, y no te flageles.

Sobrevivir dijo...

Rectificar es de sabios, a veces para preservar nuestra estabilidad emocional, hacemos daño a personas que queremos.

alejandra dijo...

Todos tenemos derecho a equivocarnos, una vez... el resto de las veces son gracias de quien recibe nuestros errores.

iTxaro dijo...

todos cometemos "tonterías" y es muy justificable.

como dice Sobrevivir por preservar la estabilidad emocional podemos hacer daño, es un daño mutuo.

Claro que no queremos dañar a la otra persona!! si dañándola nos dañamos nosotras..

en fin ..fuerza


besazos

G dijo...

Que le den por culo ya ( que a gusto me he quedado ).

Farera dijo...

Buf, cuanto sentimiento sobre la mesa!!!! Mientras sea para bien...!
Sea como sea, sonríe!

rombo dijo...

No has pecado...No pidas perdón. Lucha y encontrarás el camino.

AZAHARA dijo...

Hola guapa! Quería agradecerte tu visita, pasaré otro día para leerte con más tiempo. :)
Un besito

A D A G I O dijo...

Como dicen por ahí... equivocarse es de humanos... rectificar de sabios... Si te das cuenta cuando te equivocas ya es un paso... mucha gente no se da cuenta de todo lo que suelta por la boca...

Somos personas y sentimos y actuamos en base a eso... a veces bien... otras no tan bien...

Un abrazo

M dijo...

Superada la tormenta y con el mar en calma puedes llegar a tomar mayor conciencia de todo. Tal vez tu respuesta fue desmedida pero es muy dificil encontrar el equilibrio entre la razon y el corazon en momentos como esos. Espero que sea capaz de ver mas alla de estos ultimos acontecimientos, ver todo el amor q le sigues profesando y os deis pronto esos abrazos con efecto balsamico.

Anónimo dijo...

sí, eso, que le den por ahí ya. uf.

EriKa dijo...

Somos húmanos, reaccionamos según las circunstancias de diferentes maneras, a tí te pilló el cuerpo así, ¿estuvo bién ? no lo se, creo que tu lo sabes mejor que nadie.
Que te voy a contar yo, hoy estoy con las hormonas disparadas.
Besitos.

Noe dijo...

Me siento igual que vos, me quede sin palabras me encantó el blog:( besito!

Anónimo dijo...

No pidas perdón, necesitabas desahogarte y es justo cuanto tiempo más ibas a agantar? Es normal lo que te pasó y entendible. Un besazo,
B.

Nosu dijo...

ojalá me hubieran escrito esto hace un par de años

dulceechacoon dijo...

Sabes que es lo que me encanta de los blog,s que encuentras gente que piensa, y siente igual que tu, al leer esto, logré sentir cai, casi lo mismo que tu, en cierto grado me idetifique, y bueno, ya te lo han dicho, no te auto-flajeles. Descanza, y piensa bien las cosas.