viernes, 28 de septiembre de 2012

A DOS CENTÍMETROS, A AÑOS LUZ

Cuando la rozo se escapa, cuando se acerca me voy. Aquí a mi lado, a dos centímetros y a años luz. Respiras con calma, duermes tranquila mientras despierto inquieta y suspiro angustia. Te sumes en mil sueños mientras yo pierdo contra el insomnio. A ratos parece que murmuras, pero no dices nada. Espero palabras mágicas, algún que otro abrazo y tus manos en mi piel, pero hoy me das la espalda aunque duermas mirándome, con los ojos cerrados. Probablemente, mañana sea yo la que se escape y tú la que llore mi ausencia. Y así, sucesivamente.

Me hablas de inviernos en mi habitación, de noches sin estrellas, de viejas mantas que ya no abrigan. Y no hago otra cosa que rendirme a tus verdades maquilladas de tu dulzura, y me hundo y me levantas y me vuelvo a caer. Y así, sucesivamente.

Porque no quiero mirarte sin que me mires, abrazarte sin que me abraces, amarte sin que me ames. A la misma hora, en el mismo instante. Sólo quiero un ritmo, un son, la letra de una canción que cantamos al mismo tiempo. Sin escaparnos, sin dudarnos.

4 comentarios:

El Drac dijo...

Es el amor, desear fundirse con la pareja en cada lugar, en todos los instantes, encontrarse en cada recuerdo y cuando no, ¡contárselo! Es así el amor.

Un abrazo

Sasha dijo...

Qué bonito... Me ha gustado mucho.

Cantares dijo...

Bello, complicados y contradictorios sentires humanos
Besos

simplemente yo dijo...

Espero que encontréis el camino que os una de nuevo, estoy segura. Besos