miércoles, 19 de junio de 2013

ME MOLESTA

Me molesta profundamente que uno no sepa valorar lo que tiene. En concreto, me molesta mucho, muchísimo, que haya gente que se permita comparar el estar quemado en un trabajo con no tener trabajo. Me repatea escuchar constantemente quejas, que si cobro una mierda, que si el horario, que si el sinvergüenza de mi jefe, que si el mal ambiente entre compañeros, que si vaya mierda, que si me quiero ir... Pues si te quieres ir, ¿por qué no te vas y dejas tu lugar a alguien que realmente quiera trabajar? Pues si te quieres ir, ¿por qué no te autoinvitas a marcharte y cedes tu puesto a quien se desvive por aprender, crecer o simplemente por solventar su situación económica para poder llevarse un trozo de pan a la boca? Puedo entender que la gente esté crispada, amargada, frustrada y todo lo que acabe en -ada en estos tiempos que corren, pero lo que me indigna es la queja gratuita, la falta de empatía y solidaridad del ser humano, de los que tienen el gran privilegio de trabajar hacia los que que están en la calle, sin paro, sin ayudas, sin recursos de ningún tipo.

Todos podemos tener mil problemas en el trabajo, todos echamos pestes de las condiciones laborales y los superiores. Pecamos de haber convertido la queja en algo innato, habitual, nada extraordinario. Hasta ahí de acuerdo. Pero me parece una falta de sensibilidad insoportable que, personas a las que no les falta de nada, acomodadas y sin grandes riesgos económicos, intenten hacer ver a gente que no tiene donde caerse muerta, que su situación no es mucho mejor que la de aquellos que se patean ciudades y están pegados día y noche a una pantalla de ordenador echando currículums a diestro y siniestro sin ninguna suerte. Gente preparada, entusiasta, inteligente, motivada, con ganas de hacer cosas, de aportar, que por culpa de esta maldita crisis, se encuentran en situaciones límites, ya no sólo con ruinas económicas a sus espaldas, sino con graves trastornos del estado de ánimo que les ha llevado a la más absoluta de las desesperanzas.

Sé perfectamente lo que es estar quemado en el trabajo y estar sin trabajo, he vivido las dos experiencias, y por eso sé distinguir ambas cosas y conocer el gran abismo que separa una cosa de la otra. Me cabrea enormemente que se cuestione que el hecho de estar trabajando y con síndrome de bournot se equipare a tener una depresión de caballo por estar más de uno, dos o más años sin encontrar trabajo. ¿De verdad es lo mismo? Porque quien tiene oficio y beneficio puede elegir, tiene la libertad de decidir si estar allí o marcharse, su situación sí tiene solución, porque depende exclusivamente de uno mismo. Otra cosa es que te acobardes y no te atrevas a salir a la calle con una mano delante y otra detrás, porque lo cómodo es quejarse, cagarse en todo y en todos y seguir en territorio hostil, sin plantearse siquiera cambiar de actitud, tomar perspectiva, ser más positivo. Es más fácil comerse la mierda desde dentro, claro. En cambio, ¿cuál es la solución para el que no encuentra trabajo? ¿Estará en el aire, en el azar, en el humor de la persona que tropiece con su CV? ¿Realmente puede hacer algo para cambiar su mala suerte?

A veces nos empeñamos en no ver más allá de lo que experimentamos, y si no lo vivimos, no lo comprendemos. Me da la sensación de que pecamos de falta de empatía, de que rebosamos de egocentrismo y nos importa poco intentar entender el punto de vista ajeno. No creo que sea tan difícil escuchar sin rebatir la opinión de los demás, respetando sentimientos, sin dar lecciones de sabiduría y moral. Qué bien nos vendría a todos una cura de humildad en según qué situaciones. Y que nadie, ni mi peor enemigo, tenga que quedarse sin trabajo para saber y sufrir lo que es y para valorar realmente todo lo que tiene.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Ayer mismo fui a echar un curriculum y me dijeron que era la segunda opción. ¿La primera? Una chica que trabaja en el ayuntamiento y tiene las tardes libres para buscar su segundo empleo. Yo, una joven licenciada y 3 años en el paro a la que no dan oportunidades por falta de experiencia. Estoy totalmente indignada y parece ser que no puedo quejarme porque es que la cosa está muy mal y es normal que pase esto...En fin

Efe dijo...

Te entiendo y también pienso muchas veces igual. Pero tampoco te quedes con ese discurso que tanto promueven los políticos: "no te quejes, que al menos tienes trabajo" hay condiciones y condiciones. (y no hablo de que te tengan en una fábrica clandestina haciendo ropa, sinó de trabajos "normales" en relación a salario/horas y lo que te mangonean de mala manera).Claro esta, te resignas porque al menos entra algo en casa, "y es mejor que nada".

Esto me acaba de recordar a lo de:
"Comete todo lo que hay en plato. Piensa que hay niños en Africa que mueren de inanición"

Que realices tu trabajo de mierda con más alegría no devolverá sus hogares a las familias deshauciadas, ni le dará más trabajo a los parados. Darás más producción o de mejor calidad, y prou.

Repito que comparto lo que dices pero me siento dividida porque este tipo de argumentos facilita las cosas a una explotación más explicita de la que nadie rechistará pues para colmo se sentirán afortunados de poder sobrevivir a cualquier precio.

Un saludo! :)



Efe dijo...

sino*

Nuuk dijo...

Hola Anónimo y Efe, siempre intento ir más allá y claro, cada situación es un mundo diferente. Me quejo de los q se quejan gratuitamente, de los que les importa nada la crisis de todo un país o la gente pasando miserias. Gente egoísta q no saben valorar lo q tienen, porq jamás les ha faltado de nada. Me pregunto cómo opinarían si se quedaran sin trabajo.. En fin, a luchar y a salir adelante, q es lo q nos toca a la mayoría.

Sweetautumn dijo...

Enhorabuena por tu blog, me encanta todo lo que escribes! Por si quieres pasarte ;) http://sweetautumn28.blogspot.com.es/